jueves, 8 de diciembre de 2016

TRUMP PONE A UN "LOBO" A CUIDAR LAS OVEJAS


El presidente electo Donald Trump ha designado a un abogado vinculado a las empresas petroleras y carboníferas, abiertamente negador de la intervención del hombre en el cambio climático, al frente de la Agencia de Protección del Medio Ambiente.

Aquellos observadores que guardaban la esperanza de que el presidente electo de los Estados Unidos, Donald Trump, llevara a cabo una política distinta de la prometida durante la campaña electoral deberán reconocer su error. Trump será, en gran medida, fiel a sus anuncios de campaña. Así lo demuestran sus más recientes designaciones.

Durante la campaña, Trump había insistido en negar la existencia del calentamiento global. Incluso llegó a afirmar que era “un engaño” que había inventado el gobierno chino. Prometió que “desmantelaría casi por completo” a la Agencia de Protección del Medio Ambiente y que retiraría a los Estados Unidos del histórico Acuerdo de París contra el cambio climático firmado en 2015 y suscripto por 168 países.

En cumplimiento de esta promesa designó como futuro director de la Agencia de Protección del Medio Ambiente, a un republicano conservador, con fuertes vínculos con las empresas productoras de combustibles fósiles, que niega la intervención del hombre en el calentamiento global y ha sido un activo militante contra el Plan de Energía Limpia impulsado por el presidente Barack Obama.

Recordemos que el Plan Energía Limpia obligaba a los gobiernos estatales a reemplazar las energías fósiles por energías renovables, con el objeto de reducir las emisiones de CO2 en un 32%, para el año 2030, con referencia a los niveles de emisiones de 2005.

En julio pasado, la Corte Suprema de los Estados Unidos bloqueo la entrada en vigor de este Plan hasta que se dirima en la justicia la demanda planteada por Scott Pruitt, como Fiscal del Estado de Oklahoma, acompañado por otros 27 estados de la Unión.

Este es el hombre que Trump designó para cuidar el medio ambiente en el país que es el segundo emisor de CO2 en el mundo -después de China-.

Pruitt no solo tiene posiciones controvertidas en materia de protección ambiental, es también un conservador con una fuerte impronta religiosa. Se opone decididamente al aborto, a las políticas de control de natalidad a las que considera una intromisión del gobierno federal en contra de la libertad religiosa. Es también un homofóbico declarado que niega el otorgamiento de cualquier tipo de derecho diferencial a los homosexuales, en especial el derecho a contraer matrimonio.

De todas formas, la nominación de Scott Pruitt debe atravesar la revisión del Comité de Obras Públicas y Medio Ambiente, para luego ser aprobada o rechazada por el pleno de la Cámara de Senadores.

Algo resulta evidente de la designación de Scott Pruitt, no sólo de que Donald Trump sigue eligiendo hombres del sector más conservador del Partido Republicano, sino que piensa cumplir con la mayor parte de las promesas y propuestas planteadas durante la campaña presidencial.

También es evidente que Trump seguirá fiel con los sectores industrialistas y de trabajadores industriales que fueron su principal apoyo electoral aun cuando estas alianzas puedan ocasionarle algunos conflictos a nivel interno e incluso en el ámbito internacional.

Esto debería ser tomado en consideración, en especial, por aquellos que esperan una modificación en sus anuncios de la campaña presidencial sobre política migratoria, acuerdos comerciales, lucha contra el terrorismo o la OTAN.