domingo, 4 de diciembre de 2016

LA DIPLOMACIA MARROQUÍ NO SE TOMA DESCANSO



De la mano del rey Mohammed VI la diplomacia marroquí lleva a cabo una activa campaña regional con miras a la próxima Cumbre de la Unión Africana que tendrá lugar, en Addis Abeba, en enero de 2017.

El rey de Marruecos, Mohammed VI, ha llevado a cabo durante los últimos meses una activa campaña diplomática por diversos países africanos como preparación para que el reino magrebí retorne al seno de la Unión Africana, organización que ayudo a crear y de la que se alejó, por disidencias, en 1984.

Las visitas de Estado de Mohammed VI, en los últimos meses comenzaron por Senegal, Ruanda y Tanzania, luego se interrumpieron por la necesidad del monarca de actuar como anfitrión de Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 22) y la Primera Cumbre para la Acción, que se llevaron a cabo en la bella ciudad marroquí de Marrakech.

Luego el monarca retomó su iniciativa diplomática visitando Etiopia y Madagascar para proyectar allí una nueva alianza estratégica con ambos países.
Ahora, la iniciativa diplomática marroquí entra en una tercera fase con la visita del Rey a Nigeria y Zambia.

La presencia de Mohammed VI en Abuya adquiere una connotación especial, no sólo por ser la primera visita de un rey marroquí a Nigeria, sino especialmente porque este país, junto con Sudáfrica, han sido tradicionales aliados de Argelia en su campaña de apoyo a los delirios separatistas de los marroquíes del Frente Polisario.

Por otra parte, Nigeria es un país anglófono que debe ser tomado en especial consideración por tener la mayor cantidad de población del continente (la 7° más numerosa del mundo) que la convierte en un mercado potencialmente interesante. Es, también, la segunda economía y el tercer productor de petróleo de la región. Además, su suelo alberga las mayores reservas de gas de África.

Como es habitual en las visitas de Mohammed VI, el monarca concurre acompañado de una nutrida y calificada comitiva que comprende a miembros de la familia real, asesores reales, altos funcionarios gubernamentales y representantes de las principales industrias privadas marroquíes.

Como en ocasiones anteriores, las visitas del monarca alauí son siempre ocasiones propicias para la firma de trascendentes convenios bilaterales, que no solo benefician a los países signatarios, sino que materializan en hechos concretos la cooperación Sur – Sur e impulsan el desarrollo sostenible de África. Además, Marruecos suele aprovechar esta ocasión para hacer entrega de becas y ayuda humanitaria que la población local.

En este caso, el rey Mohammed VI y el presidente nigeriano Muhammadu Buhari suscribieron el acuerdo de creación del oleoducto y gasoducto “Trans-Afrique Pipeline” que recorrerá cuatro mil kilómetros saliendo de territorio nigeriano, para atravesar el territorio de varias naciones del África Occidental, permitiendo a lo largo de su recorrido la creación de proyectos de electrificación y el desarrollo de polos industriales, agroindustrias, etc.

Además, los mandatarios asistieron a la firma de catorce convenios bilaterales adicionales que se refirieron a la inversión financiera, formación y refuerzo de la capacitación de jóvenes, hidrocarburos, minería, agricultura, fertilizantes, turismo, seguros y logística.

La visita concluyó con declaraciones el gobierno nigeriano expresando su apoyo concreto al retorno de Marruecos a la Unión Europea.  El ministro nigeriano de Relaciones Exteriores, Goeffrey Onyeama, ha declarado formalmente “Marruecos es un país importante. No está en el interés ni de la Unión Africana, ni de Marruecos que el Reino permanezca fuera de la organización continental.”

La activa diplomacia marroquí no se agotará con la cumbre de Addis Abeba, sino que luego del retorno de Marruecos a la Unión Africana, el peso político y económico del Reino prolongará sus efectos beneficiosos por todo el continente.

Desde el acceso de Mohammed VI, Marruecos ha avanzado en su desarrollo político consolidando su sistema institucional, atendiendo el rol de la mujer en la sociedad y mejorando la vigencia de los derechos humanos. Todo ello en medio de un proceso de marcado crecimiento económico.

En estos momentos, el reino alauí está recogiendo los réditos internacionales de esas políticas con su marcado liderazgo continental.