miércoles, 23 de noviembre de 2016

LAS CIFRAS NEGRAS DEL TERRORISMO


Un reciente estudio del Institute for Economics and Peace indica que pese a su espectacularidad la violencia terrorista en 2015 presentó una tendencia a estabilizarse.

Según la edición 2016 del “Índice Global de Terrorismo”, elaborado por el principal think tank del mundo dedicado a desarrollar índices mundiales sobre el costo económico de la violencia, el Institute for Economics and Peace, con datos recogidos en 163 países, la violencia terrorista lejos de incrementarse, por primera vez desde 2010 tiende a estancarse.

En 92 de los países del estudio se han producido al menos un atentado terrorista en el último año y en 34 de ellos se llevaron a cabo atentados que provocaron al menos 25 muertos. Esta cifra supone un incremento de siete países con respecto a 2014.

El total de muertos por ataques terroristas, en 2015, alcanzó a 29.375 personas, es decir un 10% menos de las 32.765 víctimas fatales registradas en 2014. La mayoría de estas víctimas profesaban la religión musulmana.

Entre los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que reúne a los 34 países de mayor PBI del mundo, al menos 21 estados han sufrido atentados mortales, lo que supone un alarmante incremento del 650%, en este grupo de países, con París, Bruselas y Ankara como referencias centrales.

En el mundo desarrollado las víctimas fatales por actos de terrorismo pasaron de 77 en 2014 a 577 en 2015. La mayoría de estas víctimas se debieron a atentados perpetrados por el Daesh o ISIS.

No obstante, los países más afectados por el terrorismo son países pobres y subdesarrollados y en guerra: Irak, Afganistán, Nigeria, Pakistán y Siria, en ese orden. 

Estos cinco países sumaron el 72% de las víctimas fatales por actos de terrorismo.

Aunque no existe una definición de “grupo terrorista” mundialmente aceptada, el Institute for Economics and Peace, han clasificado en este rubro a 274 organizaciones, aunque 103 de ellas no han llevado a cabo atentados con víctimas fatales en 2015.

El 74% de los atentados letales fueron llevados a cabo por Daesh, Wilayat al Sudan al Gharbi (ex Boko Haram), los talibanes y las distintas franquicias locales de la red al Qaeda.

El grupo terrorista más letal de 2015 fue el Estado Islámico (Daesh o ISIS según su sigla en inglés) que pasó de operar en quince países a hacerlo en veintiocho estados.

Pese a la espectacularidad que siempre revisten los atentados terroristas, las muertes que provoca el terrorismo a nivel global son quince veces inferiores a las que provocan los homicidios comunes y los asesinatos en ocasión de robo, para no hablar de los accidentes de tránsito.


Pese a la aparente modificación de la tendencia a la expansión, el terrorismo seguirá siendo una de las mayores amenazas a la seguridad de los Estados en el siglo XXI.