sábado, 19 de noviembre de 2016

CUMBRE AFRICANA DE LA ACCIÓN


El Rey de Marruecos, Mohammed VI, convocó a la Primera Cumbre Africana de la Acción para impulsar el cuidado del medioambiente en el continente más afectado por el cambio climático.


PREOCUPACIÓN POR EL MEDIOAMBIENTE AFRICANO

El Rey de Marruecos es uno de los jefes de Estado que ha evidenciado una mayor preocupación por la promoción de las problemáticas ambientales en el mundo.
Esta vocación por la defensa del medio ambiente se ha desarrollado, especialmente, desde su participación en la “Cumbre de la Tierra – Río 1992” y ha sido reconocida en el mundo al otorgarle a Marruecos el honor de albergar dos sesiones (en 2001 y 2016) de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP).

Esa misma preocupación por el medio ambiente se materializó en el marco interno en el énfasis que el Rey ha dado al desarrollo sostenible en Marruecos. El Reino ha dado un impulso considerable al desarrollo de energías limpias, tanto solares como eólicas, y se ha fijado como meta que, en 2030, el 52% del consumo eléctrico marroquí proceda de este tipo de energías limpias.

Un claro ejemplo, de cómo estas políticas se implementan en Marruecos, es el complejo de Uarzazate, la mayor planta de energía solar del mundo.

La instalación se encuentra enclavada en un paraje desértico entre las cadenas del Gran Atlas y el Antiatlas, un lugar que tiene una media de 3.000 horas de sol al año y se compone de cuatro plantas independientes.

La primera instalación del complejo, denominada Noor I (“luz” en árabe) fue inaugurada este año, está operativa y costó 900 millones de euros. Abarca una superficie de 480 hectáreas y está conformada por 500.000 espejos curvos alineados en 800 filas. La planta tiene una potencia inicial de 160 megavatios, una capacidad de almacenaje de tres horas y produce energía limpia para abastecer las necesidades de 700.000 hogares evitando una emisión de 2,9 millones de CO2, en los próximos diez años.

Noor II, ya licitada, tendrá una potencia de 200 megavatios y una capacidad de almacenaje de energía de siete horas, ocupará una superficie de 680 hectáreas y su costo será de 1.800 millones de euros.

Noor III, tendrá una capacidad de 150 megavatios y un potencial de almacenamiento de ocho horas a un costo estimado de 650 millones de euros.

Noor IV, tendrá una capacidad de 70 megavatios, aunque aún sus características no están totalmente determinadas.

Este fantástico megaproyecto ha sido financiado en conjunto por el Banco Europeo de Inversiones, la Agencia Francesa de Desarrollo, el Banco Público Alemán y el Banco Mundial.

El claro liderazgo que el Reino de Marruecos ejerce en África con respecto a la protección del medioambiente (y en muchos otros aspectos también) es lo que ha permitido al rey Mohammed VI convocar a la “Primera Cumbre Africana de la Acción”, destinada a dar prioridad y un nuevo impulso a iniciativas y proyectos estructurales en materia de lucha contra el cambio climático y el desarrollo sostenible.

Reunida en la bella ciudad de Marrakech, en paralelo con la COP22, la Cumbre contó con la participación de delegaciones de cincuenta países y la asistencia de treinta Jefes de Estado y de Gobierno de la región. Además, concurrieron como observadores representantes del Consejo de Cooperación del Golfo, la Unión Africana, el Banco Mundial, el Banco Africano de Desarrollo, los Estados Unidos y Francia con la asistencia del presidente Franḉois Hollande.

UN DURO DIAGNÓSTICO

En el discurso de apertura, el rey Mohammed VI trazó un duro y esclarecedor diagnóstico de la situación medioambiental del continente y del porqué de la urgencia de tomar medidas en este campo.

Dijo el monarca alaui:

África paga un pesado tributo en la ecuación «clima» y constituye, sin lugar a dudas, el continente más penalizado.”

“Efectivamente, la elevación de temperaturas, la alteración de estaciones y las sequías repetitivas empobrecen la biodiversidad de nuestro continente, destruyendo sus ecosistemas e hipotecando su progreso, su seguridad y su estabilidad.”

“Sin embargo, nuestro continente sólo emite el 4% de los gases de efecto invernadero.”

“Ahora bien, las alteraciones climáticas a escala mundial dificultan sobremanera el desarrollo de África y amenazan gravemente los derechos elementales de varias decenas de millones de africanos.”

“Así pues, nuestro continente constituye un concentrado de todas las vulnerabilidades.”

“África ya ha alcanzado los 10 millones de refugiados climáticos. Hacia el horizonte de 2020, cerca de 60 millones de personas serán desplazadas a causa de la escasez de agua, si no se hace algo en este en este dominio.”

“¡La inmensa reserva de agua dulce que constituía antaño el lago Chad, ya ha perdido el 94% de su superficie y está amenazado de sequía definitiva!”

“Cuatro millones de hectáreas de bosques, o sea dos veces más que la media mundial, desaparecen anualmente.”

“Mientras que la agricultura, mayoritariamente de subsistencia, emplea el 60% de la mano de obra africana, nuestras cosechas se encuentran fuertemente perturbadas y nuestra seguridad alimentaria altamente amenazada.”

“Los rendimientos agrícolas de nuestro continente podrían bajar en un 20% hacia el año 2050, en el mismo momento en que nuestra población se habrá duplicado.
Franjas íntegras del litoral, aproximadamente la tercera parte de las infraestructuras costeras, se sumergirían.”

“Las epidemias de origen hídrico, que anualmente causan miles de muertes, podrían ser erradicadas con la única condición de que se creen infraestructuras de tratamiento de las aguas residuales.”

“Finalmente, la degradación de tierras y recursos naturales podría seguir representando la causa principal de la mayoría de los conflictos transnacionales en África.”

Conmovidos por las palabras del Rey y claramente conscientes de que los problemas ambientales no dependen de un accionar individual de los Estados sino que constituyen una problemática que solo puede resolverse en conjunto, los delegados a la Cumbre de la Acción expresaron en la Declaración final, su “deseo de trabajar colectivamente en pro de una África que sea resiliente al cambio climático y que de forma a su destino, a través de enfoques subregionales y regionales”.

Y se comprometieron a apoyar las siguientes iniciativas ya identificadas o puestas en marcha para hacer frente a las amenazas del cambio climático:

-        Iniciativa de Adaptación de África.
-        Iniciativa de la Agricultura Africana.
-        Proyecto “Gran Muralla Verde” para el Sáhara y el Sahel.
-        Iniciativa Seguridad, Estabilidad y Sostenibilidad,
-        Iniciativa Resiliencia Rural
-        Iniciativa Bosques en la Región Mediterránea y el Sahel.
-        Iniciativa de Energía Renovable de África.
-        Iniciativa Conservación del Ecosistema de la Cuenca del Río Chad
-        Iniciativa Crecimiento Azul.
-        Iniciativa del Corredor Africana de Energía Limpia.
-        El Fondo Azul para la Cuenca del Río Congo.

Para llevar a cabo esta tarea en la “Declaración de la Primera Cumbre Africana de la Acción para la Co-emergencia Continental”, se dejaron establecidos tres comités especializados en:
-        La región del Sahel, bajo la presidencia de la República de Níger.
-        La región de la Cuenca del Congo, presidido por la República del Congo.
-        Los Estados Insulares, bajo la presidencia de la República de las Seychelles.

UNA INICIATIVA EXITOSA

La exitosa conclusión de la Primera Cumbre Africana de la Acción fue un claro logro diplomático y político para Marruecos que se dispone a retornar al seno de la Unión Africana en la próxima cumbre de esta organización a llevarse a cabo en Addis Abeba en enero de 2017.

Por último, la Cumbre Africana de la Acción ha sido un claro ejemplo de cómo Marruecos guía los destinos del continente y de cómo su positiva influencia ayuda a los pueblos africanos a promocionar sus legítimos intereses.