jueves, 6 de octubre de 2016

SEGURIDAD Y DERECHOS HUMANOS EN SAHARA OCCIDENTAL


Por José María Gil Garre

Agradezco a mi amigo José María Garré, Director del Departamento de Terrorismo y Seguridad Internacional, del Observatorio de Seguridad Internacional, el haberme permitido reproducir en este blog el texto de su intervención en la Cuarta Comisión de Naciones Unidas que se ocupa de los procesos de descolonización. En este caso referido al Sáhara Occidental. Seguidamente consigno dicho texto:

La seguridad internacional y los derechos humanos están, una vez más, al borde del abismo por una absoluta y negligente falta de realismo y capacidad prospectiva de las Naciones Unidas y de sus máximos representantes.
En España conocemos las terribles consecuencias de la forma de actuar del Frente Polisario cuyos ataques a ciudadanos españoles causaron muertes, mutilaciones y daños psicológicos y físicos a secuestrados. El estado español hoy, por fin, reconoce a las víctimas del Frente Polisario como víctimas del terrorismo. Frente a esta realidad oscura, la ONU, gracias a la imprudencia de sus responsables, en cambio, consideran al Polisario como único representanes de los saharauis. Esto es, la ONU pretende poner para siempre, en manos de una estructura dictatorial como es el Frente Polisario, el destino, los derechos de libertad de miles de personas.
Desde el Observatorio de Seguridad Internacional queremos señalar con claridad un año más que en la actual situación, el Frente Polisario amenaza con inducir una creciente situación de violencia en esa área de África, ya sometida a una gran inestabilidad por el conflicto en el Azawad y la presencia de múltiples grupos terroristas en el Sahel.
Si las amenazas del Frente Polisario se ejecutaran, ya sea en forma de guerra simétrica, como de guerra asimétrica mediante el uso de metodologías terroristas (como ya hizo en el pasado) tenemos que advertir de un peligro añadido, los grupos terroristas de etiología jihadista que centran su actividad en el área intentarán penetrar el conflicto para apropiarse del mismo, como hemos visto en el Norte de la Rep{ublica de Mali, en Libia o en Siria, por ejemplo.
Esta Cuarta Comisión ha conocido en los últimos años como Marruecos ha avanzado en mecanismos democráticos de transparencia, fomento y protección de los derechos humanos.
Por contra, esta misma Cuarta Comisión ha conocido de mano de observadores imparciales el peligro para la seguridad internacional en el área que suponen las actividades del Frente Polisario por su porosidad con el crimen organizado y el terrorismo que opera en la zona, hemos conocido secuestros de cooperantes dentro de los campamentos de Tinduf, hemos conocido como responsables del pseudo ejercito polisario reconocían la presencia en sus filas de jihadistas y contrabandistas de tráficos ilícitos. Esta Cuarta Comisión ha conocido como se protege el tráfico y la venta de esclavos, del que hacen víctimas en Tinduf en especial a personas de color y en particular a mujeres.
En esta Cuarta Comisión han conocido en estos años como el Frente Polisario secuestra, tortura y criminaliza a quien en Tinduf piensa de forma diferente.
Frente a ello la ONU sigue sin actuar con realismo, sigue sin aplicar una eficaz prospectiva que haga posible poner fin a esta anacrónica y terrible situación.
Esta Cuarta Comisión debe dejar de ser un simple cncuentro anual de peticionarios, expertos y observadores, en la maravillosa ciudad de Nueva York que amablemente nos acoge en el mes de octubre; esta Cuarta Comisión, las propias Naciones Unidas deben por fin convertirse en un instrumento eficaz para construir la solución de este diferendo. Desde el año 2007 hay sobre la mesa una propuesta de solución que fue calificada por el Consejo de Seguridad como seria y creible, con posibilidades de éxito, la Regionalización Avanzada y gracias a esa propuesta del Reino de Marruecos tenemos delante la posibilidad de que el futuro en la zona sea más estable y en el que sea posible un desarrollo sostenible social, económico, ambiental, securitario y presidido por el derecho y el respeto a los derechos humanos que hasta ahora son violados permanentemente por el Frente Polisario.
Muchas Gracias.