jueves, 27 de octubre de 2016

ELECCIONES PRESIDENCIALES EN ECUADOR


El domingo 19 de febrero de 2017, el pueblo ecuatoriano concurrirá a las urnas para decidir quién conducirá su destino durante los siguientes cuatro años.

Para las próximas elecciones presidenciales hay 12.816.698 electores habilitados de una población total de 16.598.072 personas. Los votantes deberán elegir al presidente y vice, cinco representantes al Parlamento Andino y 137 legisladores que integrarán la Asamblea Nacional del Ecuador.

En Ecuador rige el sistema de dos rondas electorales -similar al balotage argentino-, donde para imponerse en la primera vuelta una fórmula presidencial debe superar el 50% de los sufragios emitidos o al menos superar el 40% y obtener una diferencia con respecto de su más cercano seguidor de al menos el 10% de los votos.

Quien resulte vencedor en los comicios asumirá la presidencia el 24 de mayo de 2017.
En Ecuador, desde 2015, existe la reelección indefinida para todas las autoridades electivas. No obstante, una cláusula transitoria sólo habilita esta posibilidad para las autoridades que asumán sus cargos a partir del 24 de mayo de 2017. Por lo tanto, el presidente Rafael Correa no ha podido presentarse para un nuevo periodo presidencial en esta ocasión.

El Consejo Nacional Electoral habilitó para participar en los comicios a siete partidos nacionales, nueve movimientos nacionales y cincuenta y cuatro movimientos provinciales.
El oficialismo es representado por el “Frente Unidos” que integran la Alianza PAIS, el Partido Socialista Ecuatoriano, el Partido Comunista Ecuatoriano y varios movimientos provinciales. Su candidato presidencial es el ex vicepresidente Lenín Moreno acompañado por el actual vicepresidente en ejercicio Jorge Glas.

Lenín Voltaire Moreno García, nació el 19 de marzo de 1953 en la provincia de Orellana, perteneciente a la región amazónica de Ecuador. Licenciado en Administración Pública por la Universidad Central del Ecuador. Empresario del sector turístico, en 1998, un disparo recibido durante un intento de robo lo dejo parapléjico. Después de una prolongada y penosa convalecencia, se transformó en un exitoso motivador profesional dando conferencias y publicando diez libros sobre el tema.

El candidato oficial acompañó a Rafael Correa como vicepresidente en dos ocasiones en 2006 y 2007 / 2013. En diciembre de 2013, el entonces Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon lo designó como “Enviado Especial sobre Discapacidad y Accesibilidad”, cargo al cual renunció hace unos meses para presentar su candidatura presidencial a pedido de Rafael Correa.

Su compañero de fórmula, Jorge Glas, actual vicepresidente, es un ingeniero eléctrico que impulsó la construcción de importantes obras hidroeléctricas en Ecuador.

El binomio oficialista hoy lidera las encuestas de intención de voto y hacen suponer que el populismo continuará controlando los destinos de Ecuador durante los próximos años.
En segundo lugar en las preferencias electorales, se sitúa la coalición “Compromiso Ecuador” que postula al binomio formado por Guillermo Lasso y Andrés Páez.

En tercer lugar está el “Acuerdo Nacional para el Cambio”, formado por el partido Izquierda Democrática que impulsa la candidatura presidencial de Paco Moncayo.
Luego se ubica la candidatura de Cynthia Viteri, la única mujer candidata presidencial, que se postula por el Partido Social Cristiano.

Con una muy escasa intensión de voto se sitúan “Fuerza Ecuador” de Abdala Bucaram Pulley; el “Centro Democrático” que postula a Paul Olsen y la “Unión Ecuatoriana” que impulsa a Washington Pesántez.

Hoy las encuestan indican que Lenín Moreno podría imponerse en la primera ronda electoral. Aunque el triunfo oficialista se debe más al fracaso de la oposición para consensuar una candidatura única que al apoyo masivo que puede conseguir el oficialismo. La intención de voto del candidato oficial esta alcanzando escasamente el 40% pero la distancia con su más cercano rival es de quince puntos.


De todas formas aún faltan cuatro meses para el día de los comicios y hay margen para que puedan producirse sorpresas.