lunes, 28 de diciembre de 2015

ARGELIA SE LINDA ANTE LA CRISIS


 
UNA ECONOMÍA EN CRISIS

Argelia, el país más extenso del continente africano y un importante proveedor de hidrocarburos para la Unión Europea, enfrenta actualmente una aguda crisis institucional y socioeconómica que proyecta sus efectos sobre todo el norte de África.

Con el 85% de su territorio desértico -además, pierde anualmente 40.000 hectáreas de su de por sí escasa tierra cultivable-, la economía argelina es muy poco diversificada. Los hidrocarburos constituyen el 97% de sus exportaciones totales, el 37% del PBI y el 63% de los ingresos fiscales del Estado. Es por ello, que la economía argelina ha entrado en crisis después del brusco descenso del precio internacional del petróleo.

Para mantener un cierto grado de paz social el gobierno destina el 30% del PBI a subsidiar los precios de los productos básicos de consumo y emplea al 60% de los trabajadores formales. Sin embargo, la desocupación afecta al 30% de los jóvenes y el 25% de la economía real transcurre en la informalidad.

LA GOBERNABILIDAD AMENAZADA

En Argelia la gobernabilidad se ha visto seriamente afectada en los últimos años por el descenso del precio del petróleo, la debilidad del dólar y diversos factores institucionales.

La naturaleza del régimen argelino es difícil de definir porque presenta rasgos híbridos entre una democracia tutelada por los militares y una dictadura de partido de inspiración soviética.

Aunque periódicamente se realizan elecciones presidenciales, el poder, desde 1999, se concentra férreamente en manos de Abdelaziz Bouteflika del histórico Frente de Liberación Nacional. Pero, actualmente el presidente de 78 años enfrenta serios problemas de salud después de sufrir un accidente cerebro vascular en abril de 2013, que ha afectado -no se sabe bien en que grado- su capacidad para regir los destinos del país.

El lento eclipse del anciano líder, está generando una sórdida lucha por el poder en el círculo más íntimo del gobierno argelino. Sin embargo, el secretismo propio de este tipo de regímenes autoritarios impide saber con certeza quien gobierna actualmente y quién podría heredar el poder una vez que Bouteflika deje definitivamente el escenario político.

La crisis de gobernabilidad ha generado protestas esporádicas en los últimos años, que el régimen ha conjurado aplicando fuertes medidas represivas.

En enero y febrero de 2011, una suba de precios en diversos productos básicos y el contagio de los sucesos ocurridos en Túnez dispararon protestas que provocaron al menos cinco muertos -tres de ellos por inmolarse al estilo bonzo- y seiscientos heridos. Para controlar la protesta el gobierno encarceló a más de mil personas, debió anular el aumento de los precios y otorgó un sustancial incremento de salarios para conjurar la crisis.

En octubre de 2014, fueron los propios agentes de policía quienes marcharon en protesta por las calles de Argel demandando mejoras salariales.

El 8 de julio de 2015 estalló un conflicto intercomunitario entre mozabitas bereberes y árabes en Ghardïa, localidad del centro de Argelia próxima al yacimiento de gas natural de Hassi R`Mel, debido a la decisión gubernamental de apelar al fracking para la producción de hidrocarburos. Los dejaron un saldo de al menos de 22 personas y cientos de heridos y detenidos.

Además, Argelia registra una activa presencia de grupos yihadistas. Recordemos que en enero de 2013, el ataque contra la planta de gas de Tinguentourine, en la wilaya (provincia) de In Amenas. En esa ocasión, un comando integrado por al menos 32 terroristas de varias nacionalidades perteneciente al grupo `Al Moulathamin -Los que firman con sangre- un grupo vinculado a Al Qaeda en el Magreb Islámico -AQMI-, que lideraba el conocido yihadista argelino Mokhtar Belmokhtar, “Mister Malboro”, capturó las instalaciones tomando a más de 800 rehenes en su mayoría técnicos extranjeros. La recuperación de la planta dejó un saldo de 37 rehenes muertos todos -salvo un guardia argelino- extranjeros y 32 terroristas muertos.

En abril de 2014, los terroristas de AQMI asesinaron a 11 soldados en una emboscada realizada en Cabilia.

En septiembre de 2014, la filial argelina del grupo yihadista Estado Islámico, los denominados Jund al-Khilafat -Soldados del Califato- secuestró y decapitó al súbdito francés Hervé Gourdel.

Entre enero y julio de 2015, las fuerzas de seguridad afirmaron haber acabado con la vida de 202 yihadistas en enfrentamientos.

Sin embargo, en julio de 2015 otra emboscada de AQMI, esta vez en Ain Defla, culminó con el asesinato de 14 soldados argelinos.

Además, el importante think thank americano, The Soufan Group, estima que al menos unos trescientos argelinos combaten en las Filas del Estado Islámico en Siria, Irak y Libia.[i]

En respuesta a esta conflictiva situación en materia de seguridad el gobierno de Boteuflika ha apelado a concentrar su estructura se seguridad en manos de la Gendarmería Nacional. Este organismo ha incrementado continuamente su personal y sus funciones desde la asunción del presidente. Así pasó de 50.000 efectivos en el año 2000 a los135.000 en la actualidad. Además, absorbió a la Agrupación de Guardias de Fronteras (GGF) encargada de proteger los 5.511 kilómetros de fronteras terrestres de Argelia.

Mientras que la otrora poderosa Dirección de Inteligencia y Seguridad (DRS, en sus siglas en francés) era progresivamente mutilada al perder la Dirección de Seguridad Interior (contraespionaje), la Dirección General del Servicio de Protección del Presidente, la Unidad de Inteligencia Económica, el Grupo de Intervención Especial -tropas comando-, el Centro de Comunicación y Difusión y su Servicio Central de Policía Judicial. Además, perdió otras funciones como el control de las escuchas telefónicas, la facultad de prohibir la salida de ciudadanos del país sin intervención judicial y sus facultades para intervenir en la acreditación de corresponsales extranjeros en Argelia.

EL ARSENAL DEL MAGREB

Por otra parte, debemos recordar que Argelia registra el gasto militar más elevado de África. En 2014, Argelia invirtió 11.862 millones de dólares en armamentos, una suma que representó el 5,4% de su PBI. Ocupa para ello el séptimo lugar entre los veinte estados que dedican a sus presupuestos de defensa del 4% de su PBI. Argelia tiene las fuerzas armadas más numerosas entre todos los estados del Magreb y del Sahel.

En 2014, Argelia adquirió un portahelicópteros comprado en Italia, un lote de 48 sistemas de defensa antiaérea a Rusia y 50 cañones autopropulsados a China, y tiene pendiente recibir de Rusia dos submarinos y 42 helicópteros de combate, y de Alemania 926 transportes blindados de personal.[ii]

CONCLUSIONES

Los problemas de gobernabilidad de Argelia unidos al reforzamiento de las estructuras represivas y al desarrollo de una competencia armamentística en la región sahelo-sahariana es un factor de gran inestabilidad nos sólo para el Norte de África sino también para todo el Mediterráneo.

Al efecto basta, recordar que ocurrió cuando los grandes arsenales y medios militares acumulados por dictadores, como Saddan Hussein en Iraq, Muammar Gaddafi en Libia y Bashar Al-Assad en Siria, terminaron en manos de grupos yihadistas.

Resulta inquietante imaginar qué puede ocurrir con los recursos petroleros y gasíferos de Argelia y los grandes arsenales que acumula este país, sí el régimen argelino finalmente colapsa y los grupos yihadistas toman el control de parte de estos recursos.    

 

 



[i] THE SOUFAN GROUP: Foreihn Fighters. An updated Assessment of the Flow of Foreign Fighters into Syria and Iraq. Washington. Diciembre 2015.
[ii] ECHAVERRÍA JESÚS, Carlos: La situación de seguridad en Argelia. Real Instituto El Cano, Documento de Trabajo 19/2015. Madrid. 23 de diciembre de 2015.

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