sábado, 7 de noviembre de 2015

MOHAMMED VI IMPULSA EL DESARROLLO DEL SÁHARA MARROQUÍ


CUARENTA AÑOS DE UNA GESTA NACIONAL

Al cumplirse cuatro décadas del momento en que el rey Hassan II movilizó a su pueblo para llevar a cabo la gloriosa gesta de poner fin a la presencia colonial en Marruecos recuperando su soberanía sobre las provincias del Sur su hijo y heredero, Mohammed VI, actualiza su legado lanzando un ambicioso programa de desarrollo económico y humano es esta región.

El rey Mohammed VI ha querido que este nuevo aniversario de la Marcha Verde de 1975, que marca la reafirmación de la alianza que vincula indisolublemente al pueblo marroquí con la monarquía alauí en la defensa de la integridad territorial de Marruecos, constituya el hito inicial de una nueva etapa en la vida de todos los marroquíes.

Los anuncios realizados por el rey de Marruecos están destinados no sólo a mejorar las condiciones de vida de la población saharaui en las provincias del Sur sino también a modificar la existencia de todos los marroquíes sin distinciones y a proyectar los beneficios del crecimiento económico de Marruecos sobre los pueblos del África subsahariana, en especial en la región del Sahel.

UNA HOJA DE RUTA PARA EL DESARROLLO

El programa de desarrollo económico propuesto por Mohammed VI comprende la construcción de una autopista, de calidad internacional, entre las localidades de Tiznit, Laayún y Dajla. Mejorar la conectividad aérea de las Provincias del Sur con destino a otras regiones africanas. La construcción de una vía férrea desde la ciudad de Tánger hasta la de Lagüira –para la cual Marruecos se encuentra actualmente buscando financiamiento internacional- y transformar a Dajla en un gran puerto del Atlántico.

Para potenciar el crecimiento industrial y comercial del Sur el programa anunciado por el Rey contempla la implementación de energía limpia a través de plantas de generación solar y eólica, al mismo tiempo se conectará a la ciudad de Dajla con la red eléctrica nacional.

Para promover el desarrollo humano y la radicación de población en el Sur se está implementando un megaproyecto destinado a la creación de una planta de generación de agua potable a partir de la desalinización del agua de mar, en Dajla, y el establecimiento de unidades y polígonos industriales en Laayún, Marsa y Bojador. Todo ello acompañado de medidas administrativas destinadas a la descentralización y a hacer más atractiva la región del Sáhara para las inversiones extranjeras.

PROMESAS CUMPLIDAS

En su discurso, el rey Mohammed VI destacó los compromisos asumidos por Marruecos en años anteriores y como ha cumplido con ellos. Así señaló el monarca: Marruecos cumple sus promesas, de palabra y de hecho. Además, sólo se compromete cuando tiene la certidumbre de que va a cumplir. Por ello, queremos transmitir un mensaje al mundo: nosotros no enarbolamos lemas hueros, ni tampoco vendemos ilusiones, como hacen otros, todo lo contrario, ofrecemos compromisos que cumplimos y realmente aplicamos.”

“Marruecos se ha comprometido a aplicar la regionalización avanzada, cosa que ahora es una realidad palpable, con sus instituciones y competencias.”

“Marruecos ha prometido la democracia y la administración de los asuntos locales por los propios habitantes de las Provincias del Sur. Ahora están eligiendo a sus representantes y participando en las instituciones locales, con total libertad y responsabilidad.”

“Marruecos también se ha comprometido a poner en marcha un particular modelo de desarrollo para sus Provincias del Sur. Ahora lanzamos obras estructurales y proyectos que generan ingresos y oportunidades de empleo.”

“Marruecos se ha comprometido a garantizar la seguridad y estabilidad, hoy, el Sahara marroquí es una de las zonas más seguras de la región del Sáhel y el Sáhara. Si ahora Marruecos se compromete a hacer del Sáhara marroquí un centro de intercambio y un eje de comunicación con los países del África subsahariana, disponiendo las infraestructuras necesarias para ello, sin lugar a dudas, hará nuevamente honor a sus promesas, ante la enorme decepción y amargura de sus enemigos.”

Pero, no todo fueron anuncios sobre proyectos de desarrollo en el discurso del Rey. Mohammed VI fue terminante en lo que se refiere a la defensa de la soberanía marroquí sobre el Sáhara.

DEFENSA INCLAUDICABLE DE LA SOBERANÍA

El monarca comenzó estableciendo una clara distinción. “Los saharauis, desde siempre fueron reputados como gente de comercio y de ciencia, que viven de su trabajo, con dignidad y altivez, sin esperar asistencia de nadie, a pesar de las duras condiciones –señaló Mohammed VI-. Nos referimos a los verdaderos hijos del Sáhara, a los verdaderos patriotas que han permanecido fieles a los vínculos de la pleitesía que, lo mismo que sus antepasados, les ha unido a los soberanos de Marruecos a través de la historia. En cuanto a aquellos que se dejan llevar por las tesis de los enemigos, que luego van difundiendo, a pesar de su escaso número, no tienen cabida entre nosotros. Sin embargo, quien recapacita y retoma el camino correcto, hallará siempre la Patria clemente y misericordiosa.”

La Propuesta de Autonomía para la Región del Sáhara, presentada en 2007, “constituye lo máximo que Marruecos puede ofrecer”, advirtió el monarca reafirmando sus palabras del año anterior, agregando que: “se equivoca quien espera de Marruecos otra concesión, ya que lo ha dado todo: las vidas de sus hijos en la defensa del Sáhara”.

Mohammed VI también se refirió en duros términos a los dirigentes separatistas del Frente Polisario e incluso al gobierno de Argelia. “Los habitantes de Tinduf, en Argelia, siguen padeciendo el hambre, la desesperación y la privación, además de la violación sistemática de sus derechos fundamentales”, advirtió el monarca marroquí.

Seguidamente Mohammed VI se preguntó: “¿Dónde han ido a parar los cientos de millones de euros que se ofrecen como ayudas humanitarias, que llegan a superar los 60 millones anuales, sin contar los miles de millones destinados al rearme y apoyo del aparato propagandístico y represivo de los separatistas?”

“¿Cómo se puede explicar el sórdido y exagerado enriquecimiento de los dirigentes separatistas, que poseen bienes inmobiliarios, cuentas y depósitos bancarios en Europa y América Latina?”

Además, el rey de Marruecos recriminó al gobierno de Argelia por no haber “hecho nada por mejorar la situación de los habitantes de los campos de Tinduf, cuyo número, como máximo, no superaría 40 mil personas, o lo que equivaldría a un barrio mediano de Argel. O sea que a lo largo de 40 años Argelia no ha podido, o no ha querido, procurar a estos habitantes unas 6.000 viviendas, es decir, un promedio de 150 viviendas anuales, para vivir dignamente.”

“¿Cómo puede Argelia dejar a los habitantes de Tinduf en esta dramática e inhumana situación, cuando se permite gastar miles de millones en su guerra militar y diplomática contra Marruecos? La historia juzgará a aquellos que han hecho de los libres y honrados habitantes del Sáhara, unos pordioseros de las ayudas humanitarias. También se registrará que hayan explotado el drama de un grupo de mujeres y niños del Sáhara, convirtiéndolos en botín de guerra y capital de un comercio ilícito, así como en instrumento de pugna diplomática.”

Una detenida lectura del discurso pronunciado ayer por el rey Mohammed VI señala que, pese al gran esfuerzo que demanda para los marroquíes la defensa de su soberanía y el desarrollo económico de la región del Sáhara, la misma constituye una verdadera causa nacional que así es asumida en forma irrenunciable por la monarquía y por el pueblo de Marruecos.

En consecuencia, se engañan quienes aspiran a mutilar el territorio marroquí en pos de sus delirios separatistas u oscuros intereses geopolíticos, enfrente encontrarán a un pueblo resuelto a defender lo que legítimamente le pertenece.