jueves, 15 de octubre de 2015

DISERTACIÓN DEL AUTOR EN EL 4TO. COMITE DE DESCOLONIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS

 
Todos los años al llegar el mes de octubre la Organización de Naciones Unidas reúne a su 4to Comité para tratar la descolonización de 17 territorios en disputa entre los cuales se encuentran las Islas Malvinas y las provincias marroquíes que constituyen el Sáhara Occidental.
En esa ocasión, los miembros del Comité escuchan la opinión que sobre los distintos conflictos de soberanía expresan diversos de expertos en política internacional, miembros de ONGs dedicadas a la defensa de los derechos humanos y otras personas interesadas en el tema.
Desde hace un par de años concurro a este Comité para expresar mi opinión con respecto al conflicto que afecta a una parte del territorio marroquí. Lo que sigue es el texto de mi intervención en este foro internacional el pasado martes 13 de octubre de 2015.  
Señor Presidente:
Tengo la distinción de exponer libremente mi opinión ante esta Honorable Comisión como académico y politólogo argentino.
El Conflicto del Sáhara está por cumplir cuarenta años. A lo largo de esas cuatro décadas, el Frente Polisario y sus mentores argelinos han sido un obstáculo permanente para la estabilidad y el desarrollo de la región bloqueando por consiguiente todos los esfuerzos para solucionar este diferendo.
Este movimiento separatista que incita desde hace años a la violencia y amenaza con el retorno a las armas, detiene con engaños y por la fuerza a una parte de la población de la región en condiciones infrahumanas en miserables campamentos dentro del territorio argelino. 
Lo cierto es que la única propuesta realista para la solución de este conflicto ha sido aportada por Marruecos, en abril de 2007, cuando presentó la Iniciativa de Autonomía para la Región del Sáhara que recibió inmediatamente un amplio apoyo y consenso de la comunidad internacional y que constituye una garantía para la estabilidad en el Magreb, el desarrollo en África y la paz en el Mediterráneo.
Pero, también desde el primer momento, tanto el Frente Polisario como Argelia, se han negado sistemáticamente a discutir esta Iniciativa o aportar cualquier otro tipo de solución política realista para resolver el conflicto. Su única demanda es que Marruecos acepte todas sus irrisorias imposiciones separatistas.
Frente a esta actitud irreflexiva y criminal, es obligación de este Honorable Comité exhortar al Frente Polisario y a sus secuaces argelinos a deponer tal actitud encarando, de una vez por todas, negociaciones diplomáticas francas y honestas en base a la hoja de ruta establecida por la propuesta de Autonomía como única solución realista para este conflicto.
Todas las partes del conflicto deben aceptar la iniciativa presentada por Marruecos que garantiza una verdadera integración regional dado que el costo económico y de seguridad de la actual situación de inseguridad y disgregación resulta insostenible no solo para los países del Magreb sino para el conjunto de los países del continente africano y de la Unión Europea.
La Propuesta de Autonomía constituye igualmente una posición de avanzada contra la balcanización de la región y la irrupción de los focos de inseguridad, tales como el incremento de las amenazas terroristas en la región del Sahel. 
En este contexto, Argelia, debe contribuir seriamente a la promoción de la paz y la prosperidad en la región cesando todo apoyo económico, diplomático y militar al Frente Polisario que amenaza sistemáticamente la estabilidad de la región con la recurrente apelación a la violencia para lograr sus mezquinos objetivos.
El conjunto de la comunidad internacional debe estar consciente que la no aplicación del Estatuto de Autonomía como solución del conflicto, acrecentará aún más el sufrimiento de la población en Tinduf, permitirá la multiplicación de las diferentes actividades ilícitas llevadas a cabo por el Polisario y los demás grupos mafiosos locales y dejara abierta una “ventana de oportunidad” que puede ser aprovechada por el extremismo religioso para desestabilizar a todo el Magreb.
Permítanme desde este honorable instancia, hacer un llamamiento a la ONU y a la comunidad internacional para instar a Argelia y el Frente Polisario  a posibilitar  a los secuestrados en los campamentos volver a su madre Patria -Marruecos- para vivir allí dignamente entre sus familiares después de tantos años de separación y sufrimiento.