domingo, 3 de mayo de 2015

LA ONU RESPALDA LA DETERMINACIÓN DE MARRUECOS PARA ENCONTRAR UNA SOLUCIÓN AL CONFLICTO DEL SÁHARA

LA RESOLUCIÓN 2218
En una votación por unanimidad, el Consejo de Seguridad de la ONU acaba, una vez más, de renovar el mandato de la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO) que desempeña operaciones de mantenimiento de la paz en la frontera de Marruecos con Argelia, especialmente el alto el fuego entre las fuerzas armadas marroquíes y las milicias separatistas del Frente Polisario armadas y protegidas por Argel.
La MINURSO fue establecida, en 1991, y su mandato se renueva anualmente, en esta ocasión hasta abril de 2016. Todos los años al aproximarse el momento de la renovación del mandato de la fuerza de paz, tanto el Frente Polisario como Argelia realizan intensas gestiones diplomáticas y presiones políticas de todo tipo tendientes a obtener algunas ventajas.
En los últimos años, el Frente Polisario realizaron maniobras intentando desnaturalizar la función originaria de la MINURSO tratando de involucrarla en actividades para las cuales no fue concebida ni preparada, como la supervisión del cumplimiento de los derechos humano, pese a que los dirigentes polisarios contaban con el abierto apoyo de Argelia y la Unión Africana. Pero, todos sus intentos resultaron infructuosos frente a la decidida aptitud de Marruecos y a su firme compromiso en la promoción de los derechos humanos tal como ha reconocido la comunidad internacional.
La Resolución 2218, recientemente aprobada por el Consejo de seguridad fue un claro revés para el Frente Polisario y sus asociados. El órgano ejecutivo de la ONU realizó en esta Resolución un “llamamiento a las partes y a los Estados vecinos para que cooperen más plenamente con las Naciones Unidas y entre sí e intensifiquen su implicación para poner fin a la actual situación de estancamiento y avanzar hacia una solución política.”
“Reconociendo –sigue la Resolución- que el logro de una solución política a está controversia de larga data y la mejora de la cooperación entre los Estados miembros de la Unión del Magreb Árabe contribuirían a la estabilidad y la seguridad de la región del Sahel.”
LA ÚNICA SOLUCIÓN
Al tiempo que calificaba de serios y creíbles los esfuerzos de Marruecos por encontrar una solución política del conflicto a través de la “Iniciativa Marroquí de Autonomía para la región del Sáhara, de abril de 2007. En los considerandos previos a la votación formulados por los representantes de los Estados miembros del Consejo, el delegado de Francia, Alexis Lamek, afirmó que su país “considera al Plan de Autonomía presentado por Marruecos como una base sería y creíble para una solución negociada” y que “confiere el impulso necesario al proceso político en el Sáhara.”
Finalmente, el Consejo de Seguridad demandó que tanto el Frente Polisario como Argelia permitan el libre acceso a los funcionarios internacionales para llevar a cabo un censo y registro efectivo de la población asentada en los campos de Tinduf.
EL NEGOCIO DEL CENSO
Los dirigentes del Polisario se oponen a la realización del censo, como así también a que los residentes en los campamentos puedan viajar fuera de ellos a Marruecos o cualquier otro país, debido a que en sus informes suelen incrementar artificialmente la cantidad de pobladores y el volumen de la ayuda humanitaria que realmente distribuyen entre la población.
El Frente Polisario y Argelia se dedican en forma sistemática y organizada a la venta masiva de la ayuda humanitaria, recibida anualmente de Europa, para ello declaran que la población de los campos es de 155.000 personas. Sin embargo, la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF) encargó al Centro de Investigación de Ispra (Italia), dependiente de la Unión Europea, que determinase –mediante fotointerpretación de imágenes satelitales- el real volumen de esa población, al cifra obtenida por el Centro fue de 91.000 personas. Aunque fuentes marroquíes estiman que la cifra real no supera los 60.000 habitantes.
Esto permite a los dirigentes polisarios, con la complicidad de la Media Luna Roja argelina, apropiarse ilegalmente de la ayuda alimentaria destina a alimentar al menos a 64.000 personas inexistentes. La ayuda humanitaria excedente es luego vendida en sus propios envases –con la sigla que identifica a la Oficina Europea de ayuda humanitaria de la Comisión Europea (ECHO)-, en marcados informales de Argelia, Mauritania y Malí.
Este fabuloso negocio ilegal financia con dinero de los contribuyentes europeos parte de las actividades internacionales del Frente Polisario, pero la mayor parte de este dinero ilegal termina en las cuentas secretas que los dirigente del Polisario y altos funcionarios argelinos mantienen en diversos paraísos fiscales, tal como ha denunciado el presidente del Centro Europeo de Inteligencia Estratégica y Seguridad (ESISG)

Sintetizando, el balance general de la Resolución 2218 del Consejo de Seguridad de la ONU es ampliamente favorable a los intereses de Marruecos en la medida que recoge muchos de sus reclamamos y argumentaciones para la búsqueda de una solución junta del litigio que afecta sus provincias del Sur.