miércoles, 15 de octubre de 2014

CUARTA COMISIÓN (POLÍTICA DE DESCOLONIZACIÓN) DE LA ONU

 

Participación en la Cuarta Comisión (Política de Descolonización) de la Asamblea General de Naciones del Dr. Adalberto C. Agozino. 10 de octubre de 2014
 
La Cuarta Comisión de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas se ocupa de los territorios pendientes de descolonización en el siglo XXI. Diecisiete territorios (entre los que se encuentran regiones tan emblemáticas como Malvina, Gibraltar, el Sáhara Occidental, etc.) se encuentran aún pendientes de una solución a las demandas de descolonización, soberanía o autonomía.
La Cuarta Comisión en su operatorioa anual escucha habitualmente las reclamaciones de las partes en conflicto sobre la evolución de la situación de estos territorios. Además consulta la opinión de diversos expertos internacionales sobre cada uno de estos conflcitos. Estos expertos reciben en la terminología de la ONU la denominación de "peticionarios" -petitioner-.
Recientemente, entre el 8 y 10 de octubre de 2014, me ha correspondidio, junto con otros peticionarios de la talla del experto internacional en terrorismo José María Gil Garré,  del director general del Centro de Estudios Diplomáticos y Estratégicos, Antenne Régionale de Dakar, M. Babacar Diallo, juristas de la talla de Stéphane Rodriguez (Bélgica), Gisli Kr. Bjornsson (Islandia), Eva Pföstl (Italia), Fernando Calle Hayen (Perú), Juvenal Urízar Alfaro, el marroquí sharauí M. Ahmed Lakrif y otros muchos expertos que se ocuparon de la situación en el Sáhara Occidental. El texto que sigue es mi alocución frente a los miembros de esa Honorable Comisión.
Señor Presidente, Señoras y Señores:
Quiero agradecer a esta Honorable Comisión la oportunidad que me brinda de expresar mi opinión como académico, ex diplomáticos e investigador independente de los conflictos internacionales, interesado en la cuestión del Sáhara.
Tal como diversos expertos y autoridades internacionales han reconocido en más de una ocasión la creación de un Estado en el Sáhara, además de totalmente injustificado, es absolutamente imposible de implementar desde el punto de vista político.
Respondiendo a los llamamientos del Consejo de Seguridad, que insta desde 2007 a las partes en conflicto a continuar cooperando plenamente con la ONU para poner fin al estancamiento actual, Marruecos dio una prueba de madurez polìtica presentando la propuesta de autonomía para el Sáhara en el marco de una regionalización avanzada.
Una regionalización que se dundamenta en las realidades geográficas y económicas del país con una mayor implicación de la ciudadanía en la gestión de los asuntos públicos y, por tanto, un incremento de la participación de la población en el desarrollo socioeconómico y cultural en sus distintas regiones.
La inciativa marroquí contempla la autonomía regional para el Sáhara. Porque el Sáhara nunca fue una "Terra Nullius". El Sáhara fue, es y siempre será una parte constitutiva esencial e indisoluble de Marruecos.
La propuesta de autonomía presentada por el Reino de Marruecos responde a las aspiraciones de todo el pueblo marroquí respetando la integridad territorial y los fundamentos sagrados de la Nación y constituye una solución pacífica, políticamente sincera y creíble para el conflicto del Sáhara tal y como lo reconoció la comunidad internacional.
Al mismo tiempo constituye una alternativa viable que aleja el separatismo que hoy amenaza a la integridad territorial de muchas naciones, como el Reino Unido (Escocia) y España (Cataluña).
Por último, este litigio se ha convertido en una fuente contínua de tensiones que sirve de justificación para el mantenimiento de fuerzas irregulares cuyos miembros terminan involucrándose en conflictos armados, o migrando hacia las filas de grupos terroristas y organizaciones criminales que operan en el continente, como han explicado otros ilustres peticionarios en estos días.
La aplicación de la propuesta marroquí en el Sáhara, también llevará a una gradual distensión en el Magreb y permitirá que los estados de la región coordinen mejor sus esfuerzos para hacer frente a las amenazas a la seguridad provenientes del vecino e inestable Sahel.
Es obligación de esta Honorab le Comisión ser realista y pragmática reconociendo que la única solución seria y viable para resolver el conflicto del Sáhara pasa por la adopción de un Estatuto de Autonomía.
Aprovecho esta oportunidad para instar a Argelia a involucrarse seriamente en el proceso de negociación y a reconocer la soberanía marroquí en el marco del establecimiento de una amplia autonomía para el Sáhara como solución realista y definitiva de este conflicto.
Cualquier otra pretensión sólo beneficara a un reducido grupo de autodesignados dirigentes en perjuicio de una población forzada a vivir en guetos desde hace años, en condiciones infrahumanas. Era es nuestra responsabilidad compatida.
Muchas gracias, Señor Presidente.