jueves, 5 de junio de 2014

A SETENTA AÑOS DE UN DÍA MUY LARGO


 EL DIA D

El 6 de junio de 1944 es conocido como el “Día D” y considerado como “el día más largo”[i] del siglo XX, porque ese día marco el inicio del desembarco aliado en las playas de Normandía, la batalla que puso fin a la Segunda Guerra Mundial, en Europa, once meses más tarde. Por eso, al cumplirse setenta años de esos acontecimientos parece interesante recordar algunos detalles de lo ocurrido en aquellos transcendentes días.

Denominada por los Aliados con el nombre clave de “Operación Overlord”, la batalla de Normandía constituye el mayor desembarco aeronaval de la historia. Se inició en la madrugada del 6 de junio con el silencioso aterrizaje de tres planeadores de la 6ª División Aerotransportada del Ejército Británico y constituyó una gigantesca batalla que se prolongó hasta el 25 de agosto en que las tropas de la Francia Libre, apoyadas por fuerzas estadounidenses y con la activa participación de elementos locales pertenecientes a la “Resistencia Francesa”, tras duros combates, liberó a la ciudad de París de los ocupantes alemanes.

En este colosal enfrentamiento terminaron tomando parte cinco millones de combatientes (3.000.000 de soldados aliados y 2.000.000 de soldados de las fuerzas del Eje), 218.000 de ellos perdieron la vida (68.000 de los Aliados y 150.000 de los alemanes) y otros 196.000 sufrieron heridas de diversa gravedad.

Recordemos que la Segunda Guerra Mundial se inició el 1º de septiembre de 1939 con la invasión germana a Polonia. La bliztkrieg alemana sobre Polonia terminó un mes más tarde, el 6 de octubre. Luego la contienda entró en una suerte de letargo, conocido como  drôle de guerre,[ii] hasta que el 10 de mayo de 1940, los alemanes retomaron la iniciativa ocupando Bélgica, los Países Bajos, Luxemburgo y Francia. Desbordadas y desorganizadas las fuerzas francesas se rindieron el 25 de junio. Inglaterra, tras rescatar parte de su Cuerpo Expedicionario en Dunkerque, debió resistir sola a las fuerzas del Eje que controlaban gran parte de Europa Oriental, el mar Mediterráneo y el Norte de África.

El Reino Unido combatió en solitario hasta que, el 22 de junio de 1941, la Wehrmacht lanzó la “Operación Barbarroja”, nombre clave de la invasión a la Unión Soviética. Finalmente, seis meses más tarde se sumaron a la guerra los Estados Unidos después del ataque por sorpresa de Japón a la base estadounidense de Pearl Harbour, el 7 de diciembre de 1941.

Desde un comienzo, el dictador soviético Iosiph Stalin reclamó a sus aliados occidentales la apertura de un “segundo frente” en Europa que aliviara parcialmente la presión a que las fuerzas de la Wehrmarcht sometían a las agotadas tropas del Ejército Rojo.

Pero Winston Churchill y Franklin D. Rossevelt parecieron tomarse su tiempo para dar este paso. Suministraron armas y alimentos a los soviéticos para que mantuvieran su capacidad de resistencia, pero tan solo efectuaron operaciones de diversión estratégica en teatros de operaciones secundarios. Así llevaron a cabo algunos desembarcos simbólicos en el Norte de África y Medio Oriente, recién invadieron el sur de Italia el 10 de julio1943, y luego las operaciones en ese frente progresaron muy lentamente.

Los soviéticos observaban la resistencia de sus socios occidentales a comprometerse en Europa Occidental con sospecha. Pensaban que los angloamericanos tenían la aviesa intensión de dejar que Alemania y la URSS se agotaran mutuamente durante tres años de una intensa lucha en una terrible guerra de desgaste.

NORMANDIA

Lo cierto es que a comienzos de 1944, los Aliados interpretaron que se encontraban suficientemente preparados como para invadir Europa con éxito. Sólo restaba decidir con exactitud donde era más conveniente desembarcar.

Las costas de Bretaña están demasiado lejos de Inglaterra para intentar el asalto, por su parte, el territorio de Holanda había sido inundado para evitar el desembarco, y no había zonas disponibles para establecer un área inicial de invasión. En cuanto a Bélgica, las corrientes costeras eran demasiado fuertes, lo cual dificultaba todas las maniobras de desembarco. Además, los alemanes esperaban la invasión en el Paso de Calais por ser la distancia más corta del Canal de la Mancha entre Francia e Inglaterra y por lo tanto era la zona mejor protegida y con más obstáculos. Finalmente, en Normandía, las playas eran de arena y en algunos puntos con olas, una composición similar a las de las playas inglesas del Oeste, lo cual permitía a los soldados recibir entrenamiento en condiciones equivalentes a las de un desembarco en esa zona francesa, y además, era la zona donde los alemanes menos esperaban un desembarco. Por todos estos motivos el comando aliado decidió realizar el desembarco en Normandía

EL MURO DEL ATLÁNTICO

A pesar de ser el punto menos esperado de desembarco, toda la costa europea del Atlántico, desde Noruega hasta el norte de España, estaba defendida por una serie de fortificaciones de concreto con ametralladoras, alambres de púas, campos minados y cañones denominada por los alemanes: “El muro del Atlántico”.

Hacia finales de 1943, el Comandante en Jefe de la Wehrmacht para el Oeste, Mariscal Gerd von Rundstedt encomendó al Mariscal Erwin Rommel que inspeccionara las obras de fortificación. Rommel inmediatamente comprendió que las obras defensivas se limitaban a una serie de fortalezas impresionantes construidas por la Organización Todt que solo cubrían principalmente los puertos dejando las playas descuidadas. Por lo cual dispuso una serie de obras complementarias, óbices de acero se instalaron en la línea de pleamar de las playas, búnker de cemento albergaban artillería de campaña y ametralladoras pesadas, estacas de baja altura conocidos como los “espárragos de Rommel” se colocaron en las probables zonas de aterrizaje de las tropas aerotransportadas. Rommel también dispuso que se colocaran veinte millones de minas terrestres de las cuales sólo llegaron a instalarse cuatro millones y medio. Estos trabajos no fueron totalmente complementados, sobre todo en el sector vital de Normandía, en parte debido al bombardeo aliado del sistema de ferrocarril francés y también al plan de engaño por parte de los aliados que hizo creer a los alemanes que el desembarco se produciría en el Paso de Calais concentrando sus mejores defensas en dicha zona.

LA FUERZA DE INVASIÓN

En noviembre de 1943, el general Dwight D. Eisenhower fue designado como Comandante Supremo de la Fuerza Expedicionaria Aliada dándole el comando total sobre todas las fuerzas aliadas en Europa occidental. En enero de 1944, al general Sir Bernard Montgomery se le encomendó el mando de las fuerzas terrestres de invasión. El desembarco inicial en Normandía involucró a 47 divisiones (19 británicas, 5 canadienses, una polaca bajo mando británico, 21 divisiones americanas y una de la Francia Libre, en total 140.000 hombres).

Aproximadamente, 6.900 buques estuvieron implicados en la invasión, incluyendo 4.100 lanchas de desembarco. También participaron 12.000 aviones, incluyendo 1.000 aviones de transporte para los paracaidistas, se arrojaron 10.000 toneladas de bombas y se efectuaron 14.000 salidas de los cazas de combate.

EN LAS PLAYAS

Las fuerzas de invasión cruzaron la distancia entre Inglaterra y Normandía en la noche del lunes 5 al martes 6 de junio de 1944. Era la más grande flota de la Historia. Buques de guerra escoltaban las naves de transporte, que se movían en columnas. Además, los convoyes estaban protegidos por dirigibles a baja altura que tenían la función de evitar ataques aéreos a vuelo rasante. Sólo un buque aliado fue hundido durante el trayecto, el Svener. Que recibió un torpedo de un submarino alemán que patrullaba la zona y que se alejó de inmediato.

Varias facciones y grupos de la Resistencia Francesa fueron implicados en la invasión. El Servicio de Operaciones Especiales británico orquestó una masiva campaña de sabotaje sobre vías férreas, caminos, postes telefónicos y subestaciones de electricidad. Las fuerzas de la Resistencia fueron alertadas mediante mensajes personales, transmitidos a través de la BBC en sus emisiones en francés que se hacían desde Londres. Varios cientos de mensajes fueron radiados, enmascarando los que realmente eran significativos.

Un par de mensajes en clave se hicieron famosos desde el primer momento en que se conocieron. Estos fueron parte de un poema de Paul Verlaine “Chanson d´Automne”. La primera parte, del poema se transmitió por radio poco tiempo antes del Día D, su traducción es “Los largos sollozos de los violines de Otoño…”. Estaba destinado a alertar a los hombres de la Resistencia en la zona de Orleáns para que sabotearan las vías férreas en los siguientes días. La segunda línea del poema: “… hieren en mi corazón con monótona languidez”, se transmitió la noche del 5 de junio anunciando que el ataque se produciría en las próximas horas.

Se eligieron como destino a cinco playas cuyos nombres claves de Utah, Omaha, Gold, Juno y Sword, las dos primeras fueron invadidas por los americanos, las restantes por los británicos, canadienses y franceses. Estas playas se ubicaban entre La Madelaine en la península de Cotentin, y Ouistreham en la región de Calvados. Previo al desembarco, durante la noche, se llevó un intenso bombardeo para debilitar las defensas y confundir a los altos mandos alemanes. Al amanecer comenzó la maniobra de desembarco. Para las 08.00 horas las primeras olas de asalto tocaban tierra.

Casi todas las playas fueron conquistadas relativamente rápido excepto Omaha. Allí, los americanos quedaron atascados bajo el intenso fuego de los defensores. Los hombres de la 352º División de Infantería alemana, formada por veteranos provenientes del frente oriental, provocaron a las fuerzas americanas 2.400 bajas en tan solo las primeras horas de la invasión. Sólo a comienzos de la tarde los americanos pudieron consolidar la cabecera de playa.

Después del desembarco comenzó una carrera contra el tiempo, las tropas debían ser abastecidas lo más rápidamente posible con combustible, armas, municiones, comida ropa y materiales porque eran muy vulnerables a un contrataque enemigo mientras permanecían en las cabeceras de playa. Algunos abastecimientos fueron arrojados por los aviones detrás de las líneas alemanas, incluían jeeps, materiales, armas e incluso pequeños tanques de reconocimiento para abastecer a los paracaidistas. Para cubrir la falta de un puerto de aguas profundas se construyeron dos puertos móviles tipo Mulberry e incluso se tendió un oleoducto para trasladar el combustible necesario.

LA RESPUESTA ALEMANA

El ejército alemán fue sorprendido por el desembarco aliado en Normandía. Por un lado, los alemanes esperaban el ataque en el paso de Calais y por el otro las malas condiciones del clima en la semana previa hacía improbable la invasión por lo cual muchos de los mandos de la Wehrmacht se encontraban en ese momento gozando de licencia (incluido el propio von Rommel). Durante las primeras horas del ataque, la ausencia de comandantes, la confusión inicial y la interrupción de las comunicaciones por acción de los sabotajes de la Resistencia demoraron la respuesta alemana. Los Aliados aprovecharon la sorpresa y la violencia de sus acciones para consolidar un área sólida como base para sus operaciones posteriores y donde comenzaron a llegar cientos de regimientos de refuerzo. Los puertos de Arromanches y Saint-Laurent sur-Mer se instalaron en los días siguientes al Día D y el ritmo de traslado de materiales no disminuyó desde entonces. Se hizo más importante la necesidad de capturar un verdadero puerto, como Cherburgo, pero la batalla por tomar la ciudad fue muy violenta y difícil. La ciudad recién fue capturada el 26 de junio, pero el comandante alemán Teniente General von Schlieben dejó el puerto inoperable por la gran cantidad de explosivos instalados.

CONSECUENCIAS FINALES

Los alemanes se vieron obligados a retirar un gran número de divisiones de Rusia para reforzar el frente occidental. A partir de entonces el avance ruso de hizo ininterrumpido. Mientras tanto los alemanes insistiendo en su error, concluyeron que el desembarco en Normandía era una estrategia para distraer su atención y que la verdadera invasión llegaría muy pronto en el paso de Calais, por lo cual dejaron 150.000 efectivos en esa zona incluidas valiosas unidades de blindados. Este sería un error fatal para la Wehrmacht. La liberación de Francia comenzó rápida y eficientemente.

La Resistencia Francesa en París se rebeló contra los alemanes el 19 de agosto y la 2ª División de la Francia Libre al mando del General Lecler, junto a la 4ªDivisión de Infantería estadounidense que presionaba más allá de Normandía recibieron la rendición de las fuerzas alemanas en París el 25 de agosto.

Con la entrada de los Aliados en París concluyó la Batalla de Normandía sin duda el evento que en el frente occidental más contribuyó a cambiar el rumbo de la Segunda Guerra mundial y del cual hoy se cumplen setenta años.

 

 



[i] EL DÍA MAS LARGO: El 6 de junio de 1944, fue denominado en esta forma por Cornelius Ryan en su libro “The Longest Day”, que sirvió de argumento para la película de Ken Annakin: “El día más largo del siglo”, de 1962,  que reunió un importante elenco multinacional encabezado por John Wayne y Henry Fonda, su presupuesto de diez millones de dólares fue el más alto para una película en blanco y negro.
[ii] DROLE DE GUERRE: Expresión francesa que se traduce como “guerra en broma o falsa guerra”. La expresión drôle de guerre fue utilizada por primera vez por el periodista francés Roland Dorgelès, en un reportaje sobre el ejército aliado que esperaba la ofensiva tras la línea Maginot. En Reino Unido se llamó a este periodo Phoney War o guerra falsa, mientras en Alemania se le llamó Sitzkrieg o "guerra de asiento" (jugando aquí con la expresión blitzkrieg).