jueves, 20 de julio de 2017

UNA DISPUTA FRONTERIZA AFECTA A 2.700 MILLONES DE PERSONAS



El aumento de tensiones en la frontera que separa a los dos gigantes de Asia: China e India no debe verse tan sólo como un conflicto territorial bilateral. Allí hay algo más.

Un complejo y peligros duelo estratégico se está librando en Asia entre los Estados Unidos y China a través de conflictos por “procuración” en la Península de Corea, en el Mar Meridional de China, en el Cuerno de África y ahora en el Tíbet.

China está construyendo una poderosa flota de guerra capaz de permitirle proyectar su poderío, más allá de los mares territoriales, hacia nuevos escenarios estratégicos.

Al mismo tiempo multiplica sus inversiones y exportaciones en África y América Latina. En esa forma, China esta desafiando necesariamente la histórica esfera de influencia que los Estados Unidos han construido en América Latina desde los tiempos del presidente James Monroe y su famosa doctrina, “América para los americanos”, en 1823.

En tanto, que en África y en algunas regiones de Asia, los estadounidenses reemplazaron a las potencias colonialista europeas al término de la Segunda Guerra Mundial.

La descolonización del Tercer Mundo, entre 1946 y 1975, tuvo como principal beneficiario a los Estados Unidos. Los nuevos estados que rompían sus vínculos con sus ex metrópolis, en muchos casos, abrían sus territorios y mercados a las empresas multinacionales de capitales estadounidenses y orientaban sus exportaciones de materias primas estratégicas también hacia América.

La Guerra Fría y sus tensiones diplomáticas y militares no fueron un obstáculo real para la expansión de los negocios americanos en el Tercer Mundo. Ahora esta situación parece haber comenzado a cambiar.

En la misma forma en que las inversiones, empresas y productos estadounidenses comenzaron a desplazar a sus homólogos británicos de sus mercados mundiales a principios del siglo XX. Hoy, cien años más tarde, son las inversiones empresas y productos chinos los que desplazan a los estadounidenses en muchos mercados.

EL COLLAR DE PERLAS

China ha construido un “collar de perlas”, formado por una red de inversiones e instalaciones comerciales y militares a lo largo de sus líneas marítimas de comunicación, que se extienden desde la parte continental de China hasta Port Sudán, en África.

Las líneas marítimas chinas atraviesan varios puntos de gran valor geopolítico como el Estrecho de Bad el Mandeb, el estrecho de Malaca, el estrecho de Ormuz y el estrecho de Lombok, así como otros centros marítimos estratégicos en Pakistán, Sri Lanka, Bangladesh, Maldivas y Somalia.

Los dos proyectos de mayor trascendencia son un centro de transporte comercial financiado por China en Hambantota, Sri Lanka y un puerto de aguas profundas en la desembocadura del Golfo Pérsico en Gwadar, Pakistán.

El puerto de Gwadar, es el corazón del Proyecto de Corredor económico de Pakistán un proyecto chino que implica inversiones por 46.000 millones de dólares.

China es el segundo mayor consumidor mundial de petróleo y el mayor importador de crudo y su consumo crece a un ritmo de 5,8% anual. El 70% de ese petróleo proviene de los Estados del Golfo Pérsico y de África. China ha firmado varios contratos a largo plazo para desarrollar campos petrolíferos en Irán y para construir un oleoducto, una refinería y un puerto en Sudán para sus importaciones petroleras.

Las críticas líneas marítimas de comunicación que conectan a China con los estados exportadores de petróleo de Medio Oriente atraviesan el Mar de China Meridional, convirtiéndola en una región geopolítica clave y de interés estratégico para el gobierno de Beijing. Los buques de guerra chinos patrullan intensamente las aguas del Mar de China Meridional y las reivindicaciones territoriales conflictivas en la región (archipiélago de las islas Spratly e islas Paracelso) han estallado periódicamente en crisis navales.

La creciente actividad naval china preocupa a los Estados Unidos que la consideran una competencia para el papel de Washington como proveedor de estabilidad regional y global.
Además de los Estados Unidos, la India también debe importar grandes cantidades de petróleo para cubrir sus necesidades energéticas. Petróleo que en un 89% llega a India a Bordo de barcos, por lo cual, la mayor presencia naval China en los corredores marítimos internacionales es motivo de preocupación.

Nueva Delhi muestra preocupación también por la posibilidad de verse rodeada de un conjunto de bases navales de Beijing en el Índico que antes era su “mare Nostrum”.

La “Doctrina Marítima de la India”, formulada en 2007 pero aún vigente, explicita la aspiración de este Estado de mantener una activa presencia naval desde el Estrecho de Ormuz hasta el Estrecho de Malaca y de desarrollar la capacidad de vigilar las rutas marítimas internacionales y de controlar los puntos de estrangulación del comercio del océano Índico.

LAS FRONTERAS TERRESTRES

De allí la creciente tensión entre India y China que también se proyecta la parte continental.
India y China comparten una frontera terrestre de 4.500 kilómetros que fue escenario de numerosas crisis diplomáticas y militares, el más grave fue una breve guerra, en octubre de 1962, librada a más de cuatro mil metros en la cordillera de Himalaya.

Además, ambos países comparten fronteras con Nepal y Bután. Aunque China no mantiene relaciones diplomáticas con Bután.

Las disciplinas fronterizas entre los dos gigantes asiáticos comenzaron en 1914, cuando el Imperio Británico, que gobernaba al Virreinato de la India, firmó un acuerdo limítrofe con el Tíbet que estableció la denominada “Línea McMahon”, una delimitación que rechazaron tanto los tibetanos como China.

A la fecha el estatus legal de esta frontera no es reconocido por Beijing. La cuestión se agravó, en 1950, cuando la República Popular China anexo militarmente el Tíbet, que desde entonces gobierna como región autónoma.

El jefe de Estado y líder espiritual en el exilio del Tíbet, el Dalai Lama, debió huir, después de un levantamiento frustrado de los tibetanos contra los ocupantes chinos, en 1959 de Lhasa y desde entonces se ve obligado a peregrinar por el extranjero.

China e India mantienen reclamaciones territoriales cruzadas. Beijing demanda la entrega del montañoso estado de Arunachal Pradesh, en el extremo nororiental de India, denomina “Tíbet del Sur”.

Por su parte, Nueva Delhi exige el valle de Shaksgan y la región denominada Aksai Chin al estimar que forma parte de la histórica región de Cachemira. A esto debería agregarse, que, para complicar más de las cosas, Pakistán reclama a la India, Cachemira y algunas partes del Norte de la India occidental.

Las recientes tensiones se produjeron en una región fronteriza tripartita donde las soberanías de China, India y Bután se tocan. Una zona denominada meseta de Dong Lang. Beijing sostiene que tropas indias penetraron en un territorio que pertenece a China. En tanto que Nueva Delhi afirma que sus tropas se encuentran en territorio que pertenece a Bután, con autorización del pequeño Estado.

El área es especialmente importante para China, ya que forma parte de su iniciativa de la “Nueva Ruta de la Seda”, un megaproyecto de construcción de vías de transporte y comunicaciones para unir por tierra al sureste asiático con Europa a través de Asia Central. También tiene un correlato a través de rutas marítimas en base al mencionado “Collar de Perlas”.

El incidente fronterizo se produjo al mismo tiempo que las flotas de los Estados Unidos, India y Japón llevaban a cabo maniobras marítimas conjuntas denominadas “Malabar 2017”.

Estas maniobras conjuntas anuales se realizan desde 1992. Originalmente las llevaban a cabo tan solo India y Estados Unidos. Desde 2014, se unió a las mismas Japón y en alguna ocasión incluso Australia.

En esta forma en un amplio escenario marítimo que comprende el Mar Meridional de China, el océano Índico y el mar Rojo se están viendo las caras dos alianzas económicas, diplomáticas y militares.

Por un lado, se sitúa la encabezada por los Estados Unidos con sus aliados de Japón, Corea del Sur, Taiwán, India y, eventualmente, Australia.

Por el otro, se sitúa China con su estado satélite de Corea del Norte, Pakistán, Sri Lanka, Birmania, Maldivas y Bangladesh.

Recordemos que cuando hablamos de conflictos entre China e India estamos hablando de una rivalidad que envuelve a 2.700 millones personas, casi el 40% de la humanidad.



   

martes, 18 de julio de 2017

NUEVO CONFLICTO FRONTERIZO ENTRE ECUADOR Y PERÚ



Un nuevo conflicto fronterizo enfrenta a los países que protagonizaron la última guerra en guerra en Latinoamérica

Hace veintidós años, en 1995, Perú y Ecuador protagonizaron la última guerra entre dos países latinoamericanos.
Se trató de la denominada “Guerra del Cenepa, un enfrentamiento bélico que ocurrió en el lado oriental de la Cordillera del Cóndor, sobre la cuenca del río Cenepa en territorio peruano ocupado por el ejército del Ecuador, desde 1994, y que enfrentó a las fuerzas armadas del Perú y Ecuador, durante los meses de enero y febrero de 1995.
Nunca hubo declaración formal de guerra entre ambos países, ni llegó a generalizarse por toda la frontera común. Las operaciones militares sucedieron en la cuenca del río Cenepa, un territorio delimitado, pero sin demarcar, zona de selva alta de complicado acceso, donde los factores climáticos y logísticos dificultaron los desplazamientos militares.
El conflicto se resolvió con la intervención de Argentina, Chile, Brasil y los Estados Unidos (países garantes del Protocolo de Paz, Amistad y Límites de Río de Janeiro, del 29 de enero de 1942), lográndose terminar el proceso de demarcación de la frontera en los tramos pendientes entre los hitos Cunhime Sur y 20 de noviembre, y Cusumaza – Bumbuiza, y Yaupi – Santiago de conformidad con lo establecido en el Protocolo de Río de Janeiro y el fallo arbitral de Braz Días de Aguiar.
En el Acta de Brasilia, tanto Perú como Ecuador, aceptaron la culminación del proceso de demarcación fronteriza, en el tramo de 78 kilómetros que estaba pendiente, de acuerdo con la propuesta de los países garantes del Protocolo de Río de Janeiro, formulada dentro del marco legal del Protocolo de Río de Janeiro, fallo arbitral de Braz Días de Aguiar, sus instrumentos complementarios y los pareceres técnicos-jurídicos entregados el 8 de mayo de 1998, la cual que fue aceptada por los gobiernos de Perú y Ecuador, y ratificada luego, por los congresos de ambos países. ​
Así, se terminó el proceso de demarcación de la frontera sobre las cumbres de la Cordillera del Cóndor, ratificando al Perú la posesión de la zona del Cenepa (incluyendo Tiwinza), a la vez que Perú otorgaba a Ecuador, en condición de propiedad privada y sin perjuicio de la soberanía peruana, un kilómetro cuadrado en la zona de Tiwinza (donde están sepultados 14 soldados ecuatorianos). ​ También se firmaron acuerdos de Comercio y Navegación, de Integración Fronteriza y de instalación de una comisión binacional sobre Medidas de Confianza Mutua y Seguridad.
A pesar de que fue un conflicto corto, de tan solo cinco semanas, las pérdidas económicas fueron muy altas tanto para el Perú como para el Ecuador. En Ecuador, el ministro de finanzas Modesto Correa estimó el costo directo de la guerra en 250 millones de dólares, lo que en ese entonces equivalía al 1% del PIB del país.  Añadiendo también un egreso de tres millones de dólares diarios a causa de la presencia de la Momep (la Fuerza Internacional de Mantenimiento de la Paz).
El Perú perdió 400 millones de dólares durante el conflicto, relacionados con el costo de movilización de las tropas y de la reposición del equipamiento militar perdido. ​ Sin contar con la carrera armamentista que se desataría en los próximos años hasta la firma de paz. ​
La cifra oficial de muertos varía según la versión de cada país, Ecuador informó en primera instancia oficialmente la muerte de 33 soldados y 70 heridos. En la actualidad, la Asociación de ex Combatientes del Cenepa registra 131 afectados, 44 soldados perdieron total o parcialmente sus piernas; 2 con mutilaciones en sus brazos; 7 tienen problemas auditivos y 78 sufren de psicosis de guerra y esquizofrenia. La memoria de los soldados caídos se inmortalizó en monumentos, bustos y nombres de escuelas y colegios, en los lugares donde eran oriundos.
Por parte del Perú ha habido un aire de hermetismo en este tema, aunque al final se ha reconocido la muerte de 60 de sus soldados, esta situación se ha visto reflejada en los miembros caídos en acción que nunca han sido indemnizados.
Según el presidente de la Asociación Nacional de Licenciados y Ex Combatientes de los Conflictos Armados en el Perú (Analccap), Luis Lapa Espinoza, solo en la región Arequipa se han identificado a cien ex combatientes de la guerra del Cenepa que están olvidados por las autoridades. Muchos, además de las dolencias físicas, presentan trastornos psicológicos que no pueden ser tratados porque carecen de seguro de salud. ​ La Asociación de ex Combatientes del Cenepa llevan además más de dos décadas de lucha por traer el cuerpo de seres queridos los cuales al menos cuatro habrían sido abandonados en el campo de batalla.
Hoy ambos países, que comparten una frontera de 1.529 kilómetros, se han enfrascado en un insólito conflicto limítrofe que involucra a las pequeñas ciudades de Huaquilla, en Ecuador y Aguas Verdes en Perú, separadas por una humilde acequia que recibe el pomposo nombre de canal Zarumilla.
Ecuador pretende construir de su lado el Parque Lineal Huaquillas, en realidad ya ha construido el 45% de la obra, lo que implica la edificación de un muro que va de 1,5 a 3,5 metros de altura y una extensión de 580 metros. El muro tiene por propósito minimizar los daños por inundaciones en el período de lluvias.
La construcción se inicia en la zona de Playita Sur, donde hay un amplio terreno baldío, y debe continuar hasta el puente internacional y se enlazará con otro muro ya construido hace dos décadas en la zona de Poza Honda. El total de la obra se extenderá por 946 metros.
El proyecto comprende la construcción de un muro de contención, áreas verdes, juegos infantiles, gimnasio al aire libre, adoquinado y una ciclovía.
La obra involucra terrenos donde actualmente operan comerciantes en la zona baja del puente internacional. El lugar se caracteriza por sus calles estrechas en las cuales se venden desde legumbres y carnes hasta electrodomésticos.
El sitio se conecta con la localidad peruana de Aguas Verdes a través de tablas que actúan como puentes improvisados de manera por donde pasan los comerciantes. Estos demandan ser reubicados para seguir con sus actividades comerciales en otro lugar.
El proyecto también contempla la construcción de un mercado con una capacidad final de 150 plazas y un centro comercial de 400 locales. Pero ambas obras deben ser costeadas por el Municipio local.
Para el gobierno peruano la construcción constituye una violación del Acta de Brasilia, de 1998, específicamente del artículo 21 del Acuerdo de Bases, mediante el cual Ecuador se obligó a mantener una franja de diez metros al lado derecho del canal para su mantenimiento y limpieza. Además, destacó las graves implicancias que la obra tendría sobre la población peruana de Aguas Verdes, por la interrupción del proceso de integración comercial y el agravamiento de las inundaciones que provocaría el muro.
En protesta, Lima reaccionó llamando para consultas a su embajador en Quito. Mientras que el presidente Lenin Moreno ordenó suspender los trabajos hasta tanto concluyan las negociaciones con el Perú.
El incidente fronterizo agitó el nacionalismo en ambos países. El ex presidente Rafael Correa, cada día más distanciado del gobierno que ayudo a encumbrar hace tan sólo tres meses, se apresuró a denunciar el “entreguismo” y la “falta de personalidad” del nuevo presidente ecuatoriano.

  

lunes, 17 de julio de 2017

ES AÚN PRONTO PARA CELEBRAR LA DERROTA DEL ESTADO ISLÁMICO



El desalojo de las fuerzas que responden al Estado Islámico de las ciudades de Mosul, en Irak, y Raqqa en Siria y la posible muerte de su líder, Abu Bakr al-Baghdadi son serios reveses para el grupo yihadista, pero es muy pronto para celebrar su desaparición.

El Estado Islámico -o ISIS o Daesh- es la organización yihadista más importante de los últimos años. Desde la proclamación del Califato por Abu Bakr al-Baghdadi, en la mezquita Al Nuri de Mosul, en verano de 2014, el yihadismo suní contó con una amplia base territorial en Irak y Siria.

Esa base suministraba a los yihadistas abundantes recursos económicos, campos de entrenamiento y el control sobre una población de aproximadamente diez millones de personas.

Sin embargo, los últimos reveses, especialmente su retirada de las ciudades de Mosul y Raqqa, con la pérdida de aproximadamente 25.000 combatientes, han afectado a la organización. No obstante, la misma está muy lejos de desaparecer o de dejar de operar.

El Estado Islámico ha decidido replegarse y reorganizarse en la zona de Deir Ezzor, en Siria, donde aún domina importantes porciones de territorio. Concretamente, ha instalado su nuevo cuartel general en la ciudad de Al Mayadin, una localidad a las orillas del río Éufrates, a unos 174 kilómetros al sudeste de Raqqa.

La elección de ciudad de Al Mayadin tiene dos explicaciones esenciales. La primera es que la ciudad se sitúa en proximidades de campos petrolíferos que permitirán al Estado Islámico seguir obteniendo recursos del contrabando de crudo que venden a empresas turcas, chinas y rusas, pero también abastecen a comerciantes locales. Se estima que este grupo terrorista ha obtenido entre cuatrocientos y mil millones de dólares tan sólo por sus “exportaciones” de petróleo.

Además, los yihadistas se financiaron con el cobro de impuestos a la población sujeta a su control, tráfico de armas, comercialización ilegal de antigüedades, la zakat (limosna que en el islam constituye uno de los pilares de la fe), comercialización ilegal de antigüedades y objetos de arte, etc.

El segundo motivo para escoger a Al Mayadin como “capital”, es su ubicación estratégica. La ciudad constituye la cabecera de una franja de territorio que penetra en Irak y que, por sus características topográficas, resulta fácil de controlar para una milicia.

Si bien es cierto que el Estado Islámico ha sido desalojado de los grandes centros urbanos que controlaba en Irak y Siria, lo que constituye un serio revés. Aún está muy lejos de ser derrotado. Todavía conserva el control del desierto y de gran número de poblaciones medianas, como Mahalabiya, Ayyadia y Tal Afar, en Nínive, y otras más pequeñas de las que deberá ser desalojado en duros combates a un gran costo de vidas. Estas posiciones obrarán como un conjunto de “taifas” dispersas y semi aisladas en un amplio territorio.

Además, el repliegue sobre Al Mayadin no fue una desbandada producto de una derrota sino una operación militar de retirada perfectamente implementada y coordinada.

El Estado Islámico traslado hacia Al Mayadin a sus milicianos, sus mandos militares, sus armas pesadas, redes financieras, centros de reclutamiento y propaganda -incluso a sus operadores en las redes sociales-.

Este repliegue comenzó en el verano de 2016, mientras otras fuerzas resistían en Mosul y Raqqa permitiendo la evacuación de lo esencial. Desde entonces los yihadistas han comenzado a concentrarse (incluso trasladando a sus familias).

Desde Al Mayadin, el Estado Islámico coordinará y llevará a cabo acciones guerrilleras y atentados terroristas por todo el territorio sirio e iraquí, incluso dentro de las mismas ciudades de donde ha sido desalojado el mes último.

Actualmente, los expertos estiman que el Estados Islámico ha perdido la mitad de los militantes y cuadros de conducción que tuvo en su momento de esplendor (por bajas sufridas en combate y deserciones). También ha perdido, al menos, un tercio de sus fuentes de recursos económicos al ver reducido su control territorial y por el saqueo a que ha sometido a las poblaciones locales que controla.

No obstante, sus recursos aún cuantiosos y la muerte de su líder Abu Bakr al Baghdadi a manos de la fuerza aérea rusa, en Mosul, no ha podido ser confirmada.

El Estado Islámico parece haber compensado sus pérdidas territoriales en Medio Oriente con una mayor presencia y adhesiones en nuevos escenarios. Sus franquicias se han establecido en Yemen, Libia, Egipto, Afganistán, el Sahel, Nigeria, Filipinas e Indonesia. Esto además de sus ya tradicionales células, “lobos solitarios” y redes de reclutamiento en Europa.

Esto hace suponer a los organismos de inteligencia que operan contra el Estado Islámico, que el grupo yihadista no cesará sus operaciones ni aún en el caso de que pierda la totalidad de sus bases territoriales.

En un caso extremo, el Estado Islámico mutará convirtiéndose en una organización menos jerárquica y rígida. Seguramente se transformará en una insurgencia de carácter terrorista que aplicará una estrategia de desgaste a largo plazo en Irak y Siria, desarrollando un conflicto de baja intensidad, por medio de continuos atentados y ataques suicidas.

Incluso pueden establecer su cuartel general en alguna región sin ley fuera de Medio Oriente. Como podría ser el inestable Sahel en el corazón de África.

Posiblemente, en este proceso incrementen su accionar terrorista en Europa para mantener una imagen de vigencia e importancia que siga reportándoles nuevos reclutas y recursos financieros.

Por lo tanto, nada puede ser peor que subestimar la amenaza del Estado Islámico pensando que ya está derrotado y relajar el nivel de vigilancia sobre sus potenciales miembros.



SIETE MILLONES DE VENEZOLANOS DIJERON “NO” A MADURO



En el plebiscito organizado por la oposición este domingo, 7.186.170 venezolanos se expidieron contra la Constituyente de Maduro y pidieron la formación de un gobierno de Unidad Nacional.

El domingo 16 se realizó en Venezuela el plebiscito convocado por la Asamblea Nacional, dominada por la coalición opositora reunida en la Mesa de Unidad Democrática (MUD), para que el pueblo venezolano decidiera si aceptaba reformar la Constitución de 1999. A pesar de que la consulta electoral era un requisito necesario para cualquier modificación de la constitución venezolana, el gobierno chavista se negó a convocar la consulta.

Por lo tanto, la consulta opositora fue tachada de ilegal por el presidente Maduro quien no considera vinculante a su resultado debido a que la misma no fue convocado por el Consejo nacional Electoral, organismo controlado por el gobierno.

El plebiscito opositor se realizó bajo la consigna de “El pueblo decide” y se resolvió en base a tres preguntas: a) ¿Rechaza y desconoce la realización de una Constituyente propuesta sin la aprobación previa del pueblo de Venezuela?; b) ¿Demanda a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana obedecer y defender la Constitución de 1999 y respaldar las decisiones de la Asamblea Nacional?; y c) ¿Aprueba la renovación de los poderes públicos, así como la realización de  elecciones libres y la conformación de un gobierno de unidad nacional?

Sin contar con recursos oficiales, la oposición organizó 2.030 “puntos soberanos” (locales de votación) que contienen unas 14.304 mesas de votación para que un electorado de 19 millones de electores (en representación de 31 millones de venezolanos). Los puntos soberanos se establecieron en parques, plazas, teatros, casas parroquiales, iglesias y universidades. El episcopado venezolano cumplió un activo papel en la gestión de esta consulta. A estas mesas asistieron ayer 6.492.381 electores para expresar su voluntad soberana.

La consulta también se realizó fuera de Venezuela. En el extranjero se establecieron puestos de votación en 532 ciudades de 82 países, constituyendo 612 “puntos soberanos” para la votación, a los que concurrieron 693.789 venezolanos residentes fuera del país.

En Argentina, se establecieron puntos de votación en cinco locales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sitos en los barrios de: Palermo, Abasto, las Cañitas, Paseo La Plaza y San Telmo. A los que se sumaron otros puntos en las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Santa Fe, Jujuy, Chubut y Tierra del Fuego. Al menos, en la ciudad de Buenos Aires, la concurrencia de venezolanos a estos puntos de votación fue multitudinaria y se desarrolló en un clima festivo.

El 98,3% de los venezolanos que votaron aprobaron las tres preguntas planteadas por la coalición opositora.

La consulta popular fue auditada por cinco ex presidentes latinoamericanos que actuaron como veedores internacionales enviados por la ONG “Iniciativa Democrática de España y las Américas” (IDEA).

IDEA es un foro internacional no gubernamental formado por 35 ex jefes de Estado y de Gobierno quienes se “ocupan de reforzar la solidaridad internacional a favor de la democracia, el estado de derecho y la tutela universal de los derechos humanos”.

Al plebiscito venezolano asistieron los ex presidentes: Laura Chinchilla, de Costa Rica; Vicente Fox, de México; Andrés Pastrana, de Colombia; Jorge Quiroga, de Bolivia y Miguel Ángel Rodríguez de Costa Rica. Los ex mandatarios respondieron a una invitación cursada por presidente de la Asamblea Nacional, diputado Julio Borges.

Además de los ex presidentes, unos quince legisladores latinoamericanos concurrieron a Venezuela para observar el desarrollo de la consulta popular.

Después del cierre de los comicios, el ex presidente colombiano Andrés Pastrana, declaró: “Hoy ganó la democracia. No hemos visto algo semejante en el mundo a lo que pasó hoy en Venezuela”.

A la convocatoria electoral de la oposición se arribó después de más de cien días de violentas protestas callejeras que dejaron el luctuoso saldo de 96 manifestantes civiles muertos.

La oposición no pudo difundir su campaña. No tuvo espacios en la televisión controlada por el gobierno y tampoco pudo fijar afiches en los muros públicos que de inmediato eran retirados por los “colectivos paramilitares” chavistas.

Pero, estos obstáculos no parecieron afectar demasiado la voluntad de los sectores opositores al momento de dar a conocer su opinión soberana.

Los rectores de las universidades nacionales actuaron como garantes de la pulcritud y transparencia del proceso.

Durante el desarrollo de la consulta popular se produjeron diversos incidentes violentos y en uno de ellos, en la Avenida Sucre en el sector Catia de la ciudad de Caracas, un grupo de paramilitares disparó contra un centro de votación provocando dos muertos y cuatro heridos. En el interior del país también se registraron ataques con un saldo de heridos y destrucción de materiales de propaganda y cuadernos de votación.

En la semana previa a la consulta, el régimen chavista amenazó con bloquear su realización a través de sus aliados del Tribunal Supremo de Justicia, la Comisión Nacional de Telecomunicaciones y del Consejo Nacional Electoral.

En esta forma, el gobierno instó a los medios audiovisuales a limitar la cobertura con la amenaza de retirarles la concesión. Finalmente, a través del Consejo Nacional Electoral, el gobierno organizó un simulacro de votación de la Constituyente, cuyos 545 asambleístas serán elegidos en realidad, el próximo 30 de julio. “Ese día se define el destino de Venezuela. Vamos a la Constituyente para salvar a la patria”, afirmó Maduro, cuya gestión rechazan siete de cada diez venezolanos en medio de la devastación económica y la expansión de la delincuencia.

Con su plan de generar una Constituyente el gobierno pretende crear un organismo superestructural con poder sobre el Congreso y la fiscalía general opositora para eliminar los últimos focos de resistencia al régimen.

La mayoría de los candidatos a la Constituyente son aliados del gobierno. El organismo debatirá al menos dos años, proporcionando en esta forma un pretexto para suspender también las elecciones presidenciales de 2018.

La exitosa realización de la consulta popular opositora fue un duro revés para el chavismo. Sin embargo, el régimen tiene la piel dura y le importa muy poco la opinión de los venezolanos y las presiones internacionales.

Maduro, mientras mantenga el apoyo irrestricto de las fuerzas armadas, seguirá adelante con su proyecto de terminar con todos los espacios opositores en Venezuela indiferente a toda crítica o presión, aunque tenga que ensangrentar aún más a su país y mantenerlo internacionalmente aislado.


sábado, 15 de julio de 2017


EN ESTA CAMPAÑA A NADIE SE LE CAE UNA IDEA

La sociedad argentina está viviendo las elecciones legislativas de medio término más aburridas y vacías de contenido desde que se restauró la democracia en 1983.

FALTA DE CREATIVIDAD Y CAMPAÑA SUCIA

Ayer comenzó oficialmente la campaña electoral para la renovación parcial de los cuerpos legislativos (nacionales, provinciales y municipales) en Argentina.

Todas las evidencias indican que será una campaña por demás aburrida y opaca, donde los candidatos no exhibieran propuestas nuevas, planes de gobierno, ideas para un país mejor o demasiada creatividad.

Hasta el momento, los hechos indican que se tratará de una campaña sucia, plagada de acusaciones y de incidentes más o menos violentos.

El gobierno moverá todos sus recursos para recordarles a los votantes los peores hechos de corrupción ocurridos durante los años de kirchnerismo.

No importará tanto la concreción de condenas efectivas contra los responsables de esos hechos como el aprovechamiento mediático de los escándalos de corrupción.

La oposición kirchnerista, por su parte, apelará a su control de la calle para multiplicar la imagen de conflictividad social y rechazo al gobierno.

En especial, incrementarán las marchas de protesta en el centro de la ciudad de Buenos Aires fogueando a los docentes y potenciando cualquier conflicto laboral o salarial que surja.

También recurrirán con frecuencia al escrache sistemático para impedir u hostigar cualquier presentación pública, acto callejero o simple caminata y “timbreo” llevado a cabo por funcionarios gubernamentales o candidatos del oficialismo.

LA FRANQUICIA DE DURÁN BARBA

Es sorprendente la falta de creatividad y hasta de poder de análisis que exhibe la clase política argentina en estas elecciones.

Nadie sabe con certeza si Mauricio Macri triunfo en las elecciones de 2015 gracias a los consejos del consultor Jaime Durán Barba o pese a los consejos del ecuatoriano.

Tampoco se sabe con precisión si Macri ganó o fue Cristina Fernández de Kirchner quien hizo todo lo necesario para perder las elecciones.

¿María Eugenia Vidal habría ganado la gobernación de la estratégica provincia de Buenos Aires si el candidato del Frente para la Victoria, hubiera sido otro dirigente peronista (Florencio Randazzo u Julián Domínguez) en lugar de una figura con alta exposición y fuerte imagen negativa como lo era el entonces jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, sobre el cual pesaban incluso serias sospechas de colusión con el narcotráfico y el crimen organizado?

Lo mismo puede decirse de la presencia en el binomio presidencial del entonces oficialismo secretario Legal y Técnico de la Presidencia, Carlos Zanini.

Tampoco ha sido correctamente dimensionado el impacto electoral algunas medidas impopulares adoptadas por el anterior gobierno. Como las retenciones impositivas al agro, el cepo cambiario, las restricciones a las importaciones, la inflación incontrolable, los largos monólogos de Cristina Fernández, cargados de soberbia e ironía, por las cadenas nacionales. Y, especialmente, el cansancio moral de la sociedad tras ver las mismas caras durante doce años en un país estancado y en decadencia.

Nada de todo esto ha sido debidamente ponderado para determinar las causas del triunfo de Cambiemos.

Sin embargo, los actos de comienzos de campaña de los distintos nucleamientos opositores abandonaron sus liturgias habituales y sus técnicas de proselitismo político para incorporar mucho de la estética, la coreografía y hasta el mercadeo empleado por Cambiemos a sugerencia de Durán Barba.

Cristina Fernández parece haber aprendido algo de sus errores de 2015. En esta ocasión ocultó las caras que la sociedad más repudia del kirchnerismo: los muchachos de La Cámpora para la liberación nacional, el piquetero y lobista de Irán, Luis D´Elia, el patotero Guillermo Moreno, la verborrágica y exaltada Hebe de Bonafini, Amado Boudou, Carlos Zanini y muchos otros impresentables “pintavotos”, como diría el General.

Cristina también abandonó el gesto soberbio y desafiante de los tiempos en que iba por todo, para adoptar el hábito modesto y el tono de un pastor evangelista, humilde y conciliador.

Habrá que esperar hasta el mes de octubre para saber si el pueblo argentino es capaz de tropezar dos veces con la misma piedra.

También el tándem formado por Sergio Massa y Margarita Stolbizer y el desangelado Florencio Randazzo han copiado parte de la estética exhibida, en 2015, por Cambiemos.
Solo les faltan los globos amarillos para intentar romper una polarización que amenaza con dejarlos al margen de la competencia electoral.

GUERRA DE ENCUESTAS

Un párrafo aparte merece el descarado empleo de supuestos sondeos electorales para orientar las preferencias de los votantes.

Comencemos por recordar que, en 2015, todas las encuestas difundidas -no sabemos de otras que los candidatos pueden haber encargado y que se cuidaron de no revelar por que los perjudicaban- resultaron erradas.

Estas encuestas daban ganador a Daniel Scioli en primera vuelta y a Aníbal Fernández triunfando como gobernador. Hasta las estimaciones de bocas de urnas, del día de los comicios, favorecían marcadamente a Scioli y al Frente para la Victoria hasta que se conocieron reales.

Algo similar ocurrió en los Estados Unidos en las presidenciales de 2016, cuando la mayoría de los encuestadores daban por triunfadora a Hilary Clinton y en el Reino Unido durante la votación del Brexit, en 2015.

Las encuestas que se están difundiendo en Argentina están realizadas sobre un muy reducido número de casos, empleando muestras que no son representativas del universo que pretenden relevar, su metodología y la idoneidad de los encuestadores tampoco está debidamente constatada como para que pueda otorgarse algún grado de confiabilidad a sus resultados.

Un análisis a parte debería hacerse sobre la tendencia de los encuestados a contestar con la verdad acerca de cuál es su real intención de voto.

¿Por qué se difunden estas encuestas si se sabe que no son confiables?

Porque en un país donde una parte relevante del electorado vota para impedir el triunfo de un candidato que detesta, más que para posibilitar la victoria de candidato que apoya; anunciar que alguien tiene más o menos intención de voto genera polarización en el electorado, lleva a los votantes a abandonar a los candidatos meramente “testimoniales” y les resta apoyo a los candidatos situados en tercer y cuarto lugar.

Esto convierte a la difusión de encuestas en un elemento de propaganda e impide que las mismas sean tomadas con seriedad por los analistas políticos.

Podemos decir que en Argentina las encuestas preelectorales son tan poco confiables como los pronósticos meteorológicos o las estimaciones oficiales de inflación.

En síntesis, el pronóstico es: elecciones aburridas con una estética poco creíble. Campaña sucia y ausencia total de debate de ideas o presentación de proyectos. No sea que al electorado lo espante la falta de creatividad o lo que pretenden hacer los futuros legisladores.   


jueves, 13 de julio de 2017

DESPUÉS DEL PODER LA CÁRCEL




La condena a nueve años y medio de cárcel para ex presidente brasileño Luiz Inácio “Lula” da Silva conmueve a América Latina debido a que otros ex mandatarios de la región podrían enfrentar un destino similar.

El ex presidente Luiz Inácio “Lula” da Silva, a los 71 años, es el mayor ícono de la izquierda latinoamericana y el precandidato presidencial con mayor intención de voto para las elecciones de 2018.

Este antiguo obrero metalúrgico y militantes comunista que, contando tan sólo con estudios primarios, presidió Brasil, entre 2002 y 2010 y se retiró como uno de los mandatarios más populares de su país.

Se lo considera el artífice de que unos treinta millones de brasileños escaparan a la pobreza extrema.

Sin embargo, para muchos de sus compatriotas es el artífice de una trama de corrupción que malversó al menos cuatro mil millones de dólares durante su gobierno.

Lula da Silva enfrenta por estos hechos cinco procesos judiciales. En uno de ellos, el juez anticorrupción Sergio Moro, lo acaba de condenar en primera instancia a nueve años y medio de cárcel porque “después de asumir el cargo de presidente de la república, Lula da Silva comando la formación de un esquema colectivo para el desvío de recursos públicos destinados a enriquecerse ilícitamente, comprar apoyo parlamentario y financiar campañas electorales.”

El juez Moro ha encontrado al expresidente culpable de haber aceptado y reformado una lujosa vivienda de tres plantas y 250 metros cuadrados en un nuevo complejo en Guarujá, situado en el litoral del Estado de Sȃo Paulo. El inmueble está valuado en 3,7 millones de reales (1.300.000 dólares) y fue pagado por la constructora OAS a cambio de ventajas para la obtención de contratos de obras públicas.

El juez basó su decisión, entre otras evidencias, en el testimonio del arrepentido Leo Pinheiro, ex presidente del Grupo OAS, quién aceptó cooperar con la justicia para reducir su condena.

Junto al ex presidente brasileño, también fueron condenados por el mismo delito de corrupción pasiva y lavado de dinero, José Adelmiro Pinheiro junior, presidente del Grupo OAS, Franklin Magalhaes Medeiros, director de esa firma y otros ejecutivos. También resultó condenado el presidente de la Fundación Lula, Paulo Tarciso Okamato.

Hace unos meses, el juez Moro ordenó a Lula da Silva restituir los regalos que recibió como Jefe de Estado y que, debían estar en el acervo oficial de la Presidencia de Brasil.
Se trataba de 26 objetos, entre los que figuraban una escultura del español Joan Miró, un bolígrafo con el escudo del Vaticano, una corona, tres espadas y una daga, figuran entre 176 que estaban guardados en una caja de seguridad y que fueron embargados durante las investigaciones por corrupción de la petrolera estatal.

El juez determinó que la constructora OAS pagó por el traslado de los objetos de Lula entre Brasilia y Sȃo Paulo, y costeaba el alquiler de la caja de seguridad en que estaban guardados.

Si finalmente la sentencia es ratificada en la segunda instancia, el ex presidente Lula deberá ingresar en la cárcel y no podrá ser candidato presidencia en 2018. En esta forma Lula sería el primer presidente brasileño en ser condenado por este delito.

La primera reacción del ex presidente al conocer la sentencia fue proclamar su inocencia y atribuir la misma a una “persecución política”. Algo que suelen hacer los políticos cuando reciben acusaciones sobre su honestidad.

No obstante, la noticia produjo un hondo impacto entre la dirigencia del Partido de los Trabajadores.

La destituida presidente brasileña Dilma Rousseff rechazó la condena y aseguró que su mentor político era “inocente”.

La condena “sin pruebas” contra lula “es un escarnio”, escribió Rousseff, quien también es investigada por corrupción por la justicia brasileña, en su página web.

Es “una injusticia flagrante y un absurdo jurídico que avergüenza a Brasil. “Lula es inocente y esa condena hiere profundamente a la democracia”, agrego la ex mandataria.

“Lula, el presidente de la república más popular en la historia del país y uno de los más importantes estadistas del mundo en el siglo XXI, viene sufriendo una persecución sin cuartel”, aseguró Rousseff, destituida el año pasado en un juicio político.

“Lula es inocente. Y el pueblo brasileño sabrá rescatarlo democráticamente en 2018. Vamos a resistir”, agregó combativa la ex presidente.

El ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva realizó ayer una conferencia de prensa para fijar su posición ante la condena. “Si alguien piensa que estoy fuera del juego, se equivoca”, advirtió.

Con semblante tranquilo y rodeado de autoridades del Partido de los Trabajadores, en Sȃo Paulo rechazó el proceso legal en su contra y los considero parcial: un vano intentó por sacarlo de juego político. Lula acusó al Ministerio Público y a algunos medios como O ‘Globo, Veja, Folha de Sȃo Paulo, etc., de organizar esa maniobra en su contra.

“La única prueba que existe contra mí en este proceso es la prueba de mi inocencia, y si alguien tiene una prueba contra mí, un papel firmado, lo que sea, que la envíe a la Justicia y que me incriminen con pruebas. Prefiero ser condenado con causa”, pidió el ex mandatario.

“Volveré a pedirle al PT que me acepte como candidato a la presidencia de la república”, aclaró Lula.

“Vamos a apelar en todas las instancias y procesaremos a todos aquellos que mientan”, advirtió el ex mandatario.

Por su parte, el presidente del Partido de los Trabajadores, Gleisi Hoffman, anunció un calendario de protestas por todo el país contra el fallo que condenó a Lula a partir del 20 de julio.

EL EFECTO DOMINO

Lo sucedido con Lula ha tenido gran repercusión en Sudamérica por que la condena y el posible encarcelamiento de un popular ex presidente establece un precedente que podría repetirse en otros países del subcontinente donde algunos ex presidentes son investigados por hechos de corrupción.

Recordemos que diversos ex presidentes latinoamericanos se encuentran involucrados por la trama de sobornos de la constructora brasileña Oderbrecht.

El presidente de la mayor empresa de construcciones de Sudamérica, Marcelo Oderbrecht reconoció ante la justicia del Estado de Nueva York, reconoció haber pagado cerca de 350 millones de dólares en sobornos políticos en doce países para obtener contratos de obras públicas.

La ex presidente más acuciada por la justicia es la argentina, Cristina Fernández de Kirchner quien enfrenta numerosos procesos por corrupción, lavado de dinero, etc., tiene todos sus bienes embargados y no puede salir del país sin autorización de la justicia.

Cristina Kirchner es candidata a senadora en las elecciones legislativas de medio término que tendrán lugar en octubre de este año en Argentina. La ex mandataria busca, en esta forma, obtener fueron legislativos que le permitan eludir una condena de prisión efectiva.

También el presidente Michael Temer, en Brasil, se encuentra bajo la amenaza de un juicio político que de paso a su destitución y procesamiento por la justicia brasileña.

En Perú son al menos tres los ex presidentes investigados por la justicia peruana: Alejandro Toledo (2001 – 2006); Alan García (2006 – 2011) y Ollanta Humala (2011 – 2016).

En diciembre de 2016, la firma Oderbrecht reconoció que entregó 29 millones a funcionarios peruanos entre 2005 y 2014 para obtener ventajas en la adjudicación de obras.

Precisamente, el pasado 12 de julio, la fiscalía de Perú pidió la prisión preventiva del ex presidente Ollanta Humala y su esposa Nadine Heredia por los presuntos delitos de lavado de activos y asociación ilícita después de que Marcelo Oderbrecht reconoció que entregó cinco millones de dólares a la campaña presidencia de Humala a pedido del Partido de los Trabajadores del Brasil.

En febrero de 2017, el juez de Lima, Richard Concepción, ordenó la prisión preventiva del ex presidente Alejandro Toledo, refugiado en los Estados Unidos, por el caso Oderbrecht.
Mientras que, por el momento, el ex presidente Alan García sólo está siendo investigado por corrupción.

En Ecuador, las sospechas recaen sobre el vicepresidente Jorge Glas. Pero la justicia ecuatoriana no lleva adelante investigaciones por el caso Oderbrecht. Si las mismas se llevan a cabo pondrían en serios problemas al ex presidente Rafael Correa, jefe del gobernante partido Alianza País.

En Venezuela, el centro de las investigaciones por corrupción es el ex ministro de Transporte y Obras Públicas de ex presidente Hugo Chávez, Haiman El Troudi.

Como puede verse, después de lo ocurrido con Luiz Inácio Lula da Silva, muchos ex presidentes y altos funcionarios de la región deben tener problemas para dormir.